miércoles, septiembre 9, 2026

No es malo imitar a otros cuando eso lleva al mejoramiento y bienestar de todos

No pretendo ser perfeccionista y no me acerco ni de lejos a la perfección. Sí, creo que la educación ciudadana puede mejorar la calidad de vida y economía de los habitantes.

En mi casa, por una elemental norma o por una costumbre que nos hemos impuesto, separamos la basura en cuatro partes: Plásticos y vidrio por un lado, cartón y papel por otro, un tercero que llamamos “indiferenciado” donde van a parar los papeles y cartones sucios que no se pueden lavar y alguna película plástica de envoltura que esté sucia y en una cuarta parte los orgánicos que son los deshechos de comida, yerba, bolsitas de té y de mate cocido, cáscaras de fruta, etc.

Sacamos la basura orgánica para que el recolector común del municipio lo lleve diariamente y por otro lado hace tiempo que averiguamos en el Municipio que hay un recolector que pasa determinados días, junta la basura seleccionada en un vehículo y la lleva.

Cuál no sería nuestra sorpresa cuando nos enteramos, por boca del recolector de la basura seleccionada, que esa basura va a parar al basural y pasa a integrar las pilas de basura común.

Y aquí voy a hablar dando datos precisos.

Durante varios años trabajé dando mis servicios profesionales en un Municipio de segunda categoría del Departamento Gualeguaychú. El Intendente de ese momento hizo una campaña de educación en su municipio donde se enseñó a diferenciar la basura en distintas categorías, especialmente separando la basura orgánica. Para la basura “seca” compró, con fondos del Municipio, una prensa que instaló en un galpón contiguo al edificio de la Municipalidad.

En principio se usaron un par de colores diferentes en las bolsas –provistas por el Municipio- para la recolección de la basura “seca” y la basura orgánica se recolectaba con los medios habituales. El personal recolector pasaba en días y horas pre determinadas para la basura orgánica, que se llevaba el basural común y la basura “seca” (principalmente vidrios, plásticos, papel y cartón) se llevaba al Galpón contiguo a la Municipalidad donde se reunía a trabajar un conjunto de personas que no tenían vinculación económica con la Municipalidad, que el Intendente había creado como un “grupo Cooperativo” para trabajar con la basura “seca”.

Este grupo procesaba la basura seca en forma muy sencilla: Por una parte: separaban los vidrios, por otra papel, por otra cartón y por otra plásticos. Éstos eran fundamentalmente botellas plásticas de todo tipo: de bebidas, de artículos de limpieza, medicamentos, etc.

Prensaban por separado Plásticos, Papeles y Cartones. Esos “paquetes” eran pesados y una vez por semana pasaba un camión recolector de una Empresa con la cual tenían un contrato que compraba esos “paquetes”, quedando ese dinero exclusivamente para los miembros del grupo, sin interferencia de la Municipalidad.

De esa forma el Intendente creó trabajo para un grupo de personas, quienes a su vez le solucionaron buena parte de la colocación de la basura de su Municipio.

¿No se puede hacer algo parecido aquí? No es difícil y se puede terminar con los grupos de personas que revuelven la basura en el basural buscando elementos que puedan comerciar para “hacerse el día”.

Ángel Mazzarello – DNI 5.812.093