Cada 2 de junio, la Argentina rinde homenaje a quienes eligen el servicio desinteresado como una forma de vida. En Concepción del Uruguay y la región, su presencia es el recordatorio más puro de que la solidaridad sigue siendo el motor de nuestra sociedad. Este martes habrá actividades en el Cuartel de Calle Mitre y una misa.
Hay profesiones que se eligen por sustento, otras por prestigio, pero hay un oficio en particular que solo puede nacer desde las entrañas más profundas de la empatía humana: el de bombero voluntario.
Este martes 2 de junio se celebra su Día Nacional, una fecha que invita no solo a saludar al pasar, sino a reflexionar profundamente sobre lo que estas instituciones representan para el tejido social de nuestras comunidades.
La historia nos cuenta que un 2 de junio de 1884, a raíz de un voraz incendio en el populoso barrio porteño de La Boca, un grupo de vecinos liderados por Tomás Liberti se organizó de manera espontánea para combatir las llamas que amenazaban sus hogares. Aquel impulso solidario dio origen al primer cuerpo de bomberos voluntarios del país. Hoy, más de 140 años después, ese mismo espíritu de coraje y entrega civil sigue intacto en cada rincón de la provincia de Entre Ríos.
Desafiar al peligro a cambio de nada
Para el ciudadano común, el sonido de la sirena del cuartel y los móviles suele ser un llamado de alerta, un indicio de que alguien, en algún punto de la ciudad, la está pasando mal. Para los bomberos, ese mismo sonido es un interruptor que congela sus vidas cotidianas. No importa si es de madrugada, si están en medio de una cena familiar, trabajando o descansando: el uniforme se calza en minutos y la respuesta es inmediata.
Es imperioso detenerse en la palabra «Voluntario». En un mundo muchas veces dominado por el individualismo y el rédito económico, que existan hombres y mujeres dispuestos a arriesgar su integridad física, a enfrentar la furia del fuego, la complejidad de un rescate vehicular o la crudeza de las inundaciones a cambio de la simple satisfacción de ayudar, es un hecho que roza lo heroico.
«Servir a la comunidad no es solo una tarea, es una forma de vida». La frase, que resuena con fuerza en los pasillos del cuartel de Concepción del Uruguay, sintetiza a la perfección la mística de la fuerza. Detrás de cada equipo autónomo, de cada línea devanadera y de cada unidad que sale a la calle, hay padres, madres, hijos y amigos. Hay una red afectiva invisible que sostiene a quien sale al peligro, sabiendo que el regreso nunca está garantizado.
El compromiso de sostener a quienes nos cuidan
Celebrar el Día del Bombero Voluntario debe ser también un ejercicio de memoria y de gratitud institucional. Mantener un cuartel operativo, con equipamiento de vanguardia, capacitación constante para el cuerpo activo y sus aspirantes y herramientas de alta complejidad tecnológica, requiere de un esfuerzo mancomunado gigante.
Los festejos
Este martes a las 8 horas será el izamiento Bandera, para luego recibir a los vecinos a puertas abiertas para conocer equipa e instalaciones.
Ya a las 19 horas será la misa en la Parroquia San Vicente y la bendición dos nuevas unidades, para cerrar los festejos con una cena para personal, aspirantes, cadetes y comisión.
Por otra parte se reprogramó para el domingo14 de junio, la muestra en el Predio Multieventos para fundirse en un abrazo con los vecinos y tener nuevamente la oportunidad perfecta para que la comunidad uruguayense devuelva un poco de todo lo que recibe. Porque ellos no piden nada, pero merecen todo: el respaldo del Estado, la colaboración de las empresas y el aplauso cerrado de una sociedad que sabe que, cuando todo falle, ellos van a estar ahí.
A todos los Bomberos Voluntarios de Concepción del Uruguay y de la provincia de Entre Ríos, a sus comisiones directivas, a sus cuerpos de cadetes y a las familias que los apuntalan en la espera: ¡Feliz día y gracias por su invaluable servicio!
Pablo Bianchi / Redacción de 03442




