martes, abril 28, 2026

Columna de Astronomía. Comienzo del otoño y Semana Santa

El próximo miércoles, 20 de marzo se produce a las 00:06 hora Argentina  el equinoccio de marzo, dando comienzo al otoño en el hemisferio Sur.

Ya hemos tratado el tema en ediciones anteriores (ver: https://03442.com.ar/2023/03/columna-de-astronomia-comienzo-del-otono-2/ ), hoy, veremos históricamente cómo influía éste paso del Sol por el Ecuador en las culturas antiguas.

Ya hemos comentado que la gran mayoría de los momentos, historias, nombres de las estrellas, constelaciones, están referidos al hemisferio Norte, ya que hay muchas más crónicas de éstos momentos, así que lo que comentaremos es el paso del Invierno a la Primavera tal cual sucede en éste momento en el hemisferio Norte, pero fácilmente trasladable a lo que sucedía en el hemisferio Sur en septiembre, paso del invierno a la primavera.

En la prehistoria, hace unos 12 000 años, los seres humanos que vivían en el hemisferio Norte ya eran conscientes de la importancia del equinoccio de primavera, pues sabían que se iniciaba un tiempo de alegría para sus maltrechos y vacíos estómagos.

Con el deshielo de las nieves, las plantas brotaban y los herbívoros regresaban al campo, multiplicándose con los partos que se sucedían durante esta temporada.

El día comenzaba a ganar horas a la noche y se avecinaba un inminente período de abundante caza, a la que podrían dedicar más tiempo, así que, para reponer fuerzas tras el duro invierno, se alimentaban de los huevos que, cual regalo divino, ponían las aves migratorias procedentes del Sur. Además, a partir de ese momento, comenzaba la estación en la que las plantas crecían y los árboles daban sus frutos, por lo que la época de recolección de frutos silvestres estaba próxima.

Todas las penurias invernales se olvidaban y, poco a poco, el ser humano empezó a adorar a la Madre Tierra, que, con la llegada de la agricultura, propició el asentamiento de la civilización, por cuya influencia se fue convirtiendo en una divinidad más humana y menos espiritual.

Así, se pasó de dar gracias a la primigenia Gaia por sus regalos en forma de alimentos, a pedir a la diosa Ishtar la bendición y fertilidad de las cosechas. Esta deidad, adorada bajo distintos nombres en Babilonia y las demás culturas adyacentes, fue adquiriendo más atributos, siendo considerada diosa del amor, la belleza, la vida y, por supuesto, la fertilidad.

El equinoccio (sea el de Marzo ó el de Septiembre), son los únicos dos días del año e que el Sol sale exactamente por el punto cardinal Este y se oculta en el punto cardinal Oeste. Si estamos en el hemisferio Sur, hasta el 19 de marzo el Sol está en el hemisferio Sur celeste y desde el 21 de marzo estará transitando el hemisferio Norte celeste, día a día, estará un poco más al Norte, día a día, el punto más alto en que se encuentre el Sol, cerca del mediodía (se llama “culminación”) estará más bajo, hasta Junio en que comienza el invierno, luego, ésta culminación comienza a ascender hasta que en  el equinoccio de Septiembre, termina de transitar por el hemisferio Norte y comienza a transitar el hemisferio Sur.

Continuemos, podemos observar la relevancia del equinoccio de primavera en la Roma imperial. Para aquellos romanos este era el día en el que comenzaba el nuevo año, pues consideraban que así debía ser: con fertilidad en las tierras y las cosechas creciendo. Los judíos de esa época celebraban la Pascua —también llamada Fiesta de Primavera—, y el cristianismo heredó de ellos su propia Pascua de Resurrección —un mito muy recurrido por todas las religiones en estas fechas—. Esto supuso un problema para la Iglesia romana en sus inicios, puesto que no eran capaces de singularizar su festividad frente a la judía debido a que los ritos practicados eran muy similares y, a veces, se celebraban dos en el mismo año y ninguna en el siguiente. Ni una ni otra religión estaba contenta con la situación, pero todo esto cambiaría con el Concilio de Nicea en el año 325 d. C., en el que se establecieron normas para diferenciarse de los judíos, como la de nunca celebrar más de una Pascua en el mismo año. Aun así, habiendo quedado alguna duda, en el año 525 d. C. Dionisio el Exiguo creó el cálculo del “anno Domini”, «en el año del Señor», con el que convenció a las distintas iglesias de la época —la romana y las ortodoxas de Alejandría, Constantinopla y Armenia— para establecer una fecha fija para la Pascua de Resurrección, que sería el primer domingo inmediatamente posterior a la primera luna llena tras el equinoccio, mientras que la Pascua judía comenzaría justo la primera noche de luna llena después del mismo. Aquí puede ver la explicación y el cálculo de la “Semana Santa”: https://03442.com.ar/2021/04/columna-de-astronomia-la-astronomia-sigue-dictando-el-ritmo-de-nuestra-vida/

Esto ha llegado hasta nuestros días, y es lo que explica que la Semana Santa no coincida en el tiempo anualmente, pues viene fijada por el equinoccio de primavera y por el ciclo lunar.

No obstante, no deja de ser una celebración orquestada en torno a esta fecha clave que, igual que otras del pasado, nos habla de cómo conseguimos la resurrección de la vida a través de un sacrificio «invernal». Ni más ni menos que el ciclo vital de todos los seres vivos, en el cual, para que la primavera florezca, antes es necesario ver cómo el invierno paraliza la vida alrededor de este momento de transición, el más importante del año para la agricultura.

Ahora bien, en este punto no se puede obviar el efecto que el tan —inexplicablemente— discutido cambio climático está teniendo sobre la actividad agraria. Los que trabajan en el agro lo conocen perfectamente, pues ya no pueden preveer las siembras ni las cosechas al encontrarse con clima invernal en primavera y viceversa.

Si aun después de conocer la historia piensa que esto ha sucedido siempre,  invitamos a acercarse a pie de campo —nunca mejor dicho— y conversar con esos hombres y mujeres que, generación tras generación, han vivido y viven realmente conectados con la naturaleza.

Sólo nos resta desear un buen comienzo del Otoño, para muchos, la estación del año más linda.

Como siempre, invitamos a seguirnos a través de nuestras redes para estar al tanto de las actividades referentes a esta hermosa ciencia; en face: astroamigos Concepción del Uruguay y en insta astroamigos_cdelu.

Hasta  la semana que viene !!!