domingo, septiembre 6, 2026

¿Hablamos de Bruxismo?/ Por la odontóloga Roxana Machado

El bruxismo es una actividad que se caracteriza por el apretamiento o rechinamiento involuntario de los dientes, pudiendo ocurrir durante el sueño (bruxismo del sueño) o durante la vigilia (bruxismo de la vigilia).

¿Cuáles son los factores que originan esta patología?

El origen del bruxismo a veces es referido como multifactorial, pero el gran responsable de esta patología es el aspecto psicológico (como el estrés y la ansiedad), por eso se caracteriza por tener períodos cíclicos; en los momentos de mucha ansiedad o stress estará en el pico y en los momentos de tranquilidad será mínimo.

¿Cuales son las Consecuencias Clínicas?

  • Desgaste dental excesivo y fracturas de restauraciones, muchas veces el paciente no percibe el problema hasta que fractura alguna pieza dental.
  • Dolor y fatiga en los músculos masticatorios, en algunos casos puede ser tan grande la contractura en estos músculos, que el paciente no logra abrir la boca, a esto se le llama TRISMUS, y es muy doloroso; teniendo que realizar una terapia acompañada de kinesiología, para recuperar la apertura bucal.
  • Trastornos temporomandibulares (TTM). Comienzan los ruidos o molestias en la articulación durante la apertura o cierre mandibular, muchas veces se producen trabas que imposibilitan el cierre de la misma.
  • Cefaleas matutinas e hipersensibilidad dental; el paciente se levanta con dolores de cabeza, sensación de contractura en la cara y dolores generalizados en los dientes.

¿Abordaje Terapéutico?

Dado que no existe una cura definitiva que «elimine» el bruxismo, el tratamiento se enfoca en la protección de las estructuras dentales, el alivio del dolor y la modulación de los factores desencadenantes.

  1. Dispositivos Oclusales (placas de descanso): Las placas de descanso tienen la función de Distribuir las fuerzas oclusales, previenen el desgaste severo del esmalte, fracturas dentales y daños en restauraciones o implantes.
  2. Fisioterapia y Terapias Físicas: en los casos de contracturas y dolor agudo, uso de técnicas de relajación muscular, masajes terapéuticos de los músculos maseteros y temporales, aplicación de calor local y ejercicios de estiramiento mandibular.
  3. Abordaje Psicológico y Estrés: se aconseja el comienzo de Terapias para manejo del estrés.
  4. Tratamiento Farmacológico: En casos severos.

Recordá: “Detectar el bruxismo a tiempo es la mejor forma de evitar que la tensión se convierta en un daño permanente, concurrí a tu odontólogo”.