El Presidente Municipal, José Lauritto, dialogó con un grupo de trabajadores de la empresa Granja Tres Arroyos. “Cerraron sus plantas y dejaron en la calle a 950 trabajadores desde el 22 de Mayo pasado.Más de 500 de esos trabajadores recibieron telegrama de despido, pero aún no cobraron ni un peso de indemnizaciones”, señalaron dos de los despedidos que se encadenaron en el Centro Cívico, y levantaron la medida de protesta luego del encuentro con el Intendente.
Trabajadores de Granja Tres Arroyos profundizaron su reclamo frente al Juzgado Laboral de Concepción del Uruguay, y dos de ellos decidieron encadenarse en el Centro Cívico para exigir respuestas de la Justicia ante la situación laboral que atraviesan. “La situación es muy delicada, estamos a disposición para intentar gestiones, yo mismo intentaré dialogar con los empresarios hoy mismo para trasladar este reclamo genuino: saber si van a recibir el dinero que les corresponde”, señaló Lauritto.
La situación de los trabajadores es angustiante: “Hemos dejado la vida por Tres Arroyos, y ahora hace 4 meses que ni nos hablan, ni nos atienden. Empezaron a mandar telegramas de despidos, y en el medio, la gente que está sin cobrar desde mayo, está desesperada”, señalaron los trabajadores en el encuentro.
“La empresa atraviesa severas dificultades financieras y yo no voy a dejar de poner la cara para tratar de buscar soluciones. Acá no se trata de buscar excusas y justificaciones o explicaciones macroeconómicas. Hay 930 familias que quieren saber cómo van a comer hoy, cómo van a pagar sus cuentas hoy, y eso afecta a toda la economía de la ciudad”, afirmó el Presidente Municipal.
Los trabajadores solicitaron al Intendente interceder ante los empresarios o ante la Justicia, especialmente para tener alguna certeza sobre el cobro de las indemnizaciones o los salarios adeudados. “En este momento necesitamos cualquier ayuda. Son demasiadas familias en una situación de angustia absoluta”, indicaron.
La protesta se produjo en medio de una crisis que también tiene derivaciones judiciales y financieras para la empresa, que enfrenta pedidos de quiebra, ejecuciones y una millonaria deuda mientras busca avanzar con una reestructuración.
Los trabajadores encadenados levantaron la protesta luego de dialogar con el Intendente Lauritto, quien estuvo acompañado de Ezequiel Valdunciel y Oscar Noir, Jefe de Gabinete y Secretario de Gobierno respectivamente.




