Los días 20 y 21 de agosto se desarrolló, en el Centro Provincial de Convenciones de la ciudad de Paraná, el I Congreso de Inocuidad, Gestión e Innovación Alimentaria de Entre Ríos y V Congreso de la Red de Bromatólogos Municipales de la Provincia de Córdoba bajo el lema «Unidos por la Seguridad Alimentaria-Encuentro Federal de Gestión Bromatológica». El encuentro fue organizado en conjunto por el Colegio de Bromatólogos de Entre Ríos (COLBER), la Red de Bromatólogos Municipales de la Provincia de Córdoba, la Facultad de Bromatología de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología del Gobierno de Entre Ríos (ICAB), y contó con la presencia de investigadores/as, profesionales, docentes, estudiantes, autoridades y equipos de gestión de 18 provincias argentinas, consolidando así un espacio de diálogo, gestión y trabajo en red en torno a la inocuidad alimentaria.
La convocatoria superó ampliamente las expectativas de la organización: en menos de diez días se habían inscripto 500 personas, lo que llevó a cerrar anticipadamente la inscripción. Finalmente, participaron del Congreso cerca de 450 personas llegadas desde 18 provincias del país, marcando un nuevo récord de participación para este espacio.
El congreso es fruto de una relación construida a lo largo de cuatro ediciones previas realizadas en la provincia de Córdoba, en las que la Facultad de Bromatología de la UNER participó activamente a través de sus docentes como disertantes invitados. Ese vínculo sostenido en el tiempo derivó en la decisión de organizar en conjunto una nueva edición, esta vez con sede en Entre Ríos.
En diálogo con el programa de streaming Control + z del Canal UNER, el decano de la Facultad de Bromatología, Lic. José Dorati, remarcó la responsabilidad institucional que implica trabajar por la inocuidad alimentaria: “Tenemos una responsabilidad social: que de alguna manera el alimento sea elaborado, sea transportado y sea comercializado correctamente, para que cuando llegue el alimento al plato de la casa, llegue bien”.
Por su parte, la secretaria de Extensión y Desarrollo Territorial, Lic. Andrea Carraza, destacó el valor de estos espacios para tejer redes federales de trabajo: “Estos espacios nos ayudan a tejer redes, a encontrarnos para fortalecer todo el sistema de gestión de los alimentos y, por supuesto, tener la inocuidad como eje principal”.
Carraza también subrayó la importancia de acompañar a la economía social en materia de inocuidad, un desafío que atraviesa a ferias, emprendimientos gastronómicos barriales y cocinas comunitarias: “Se trata de acompañar desde distintos organismos para facilitar los canales, con una mirada técnica y un proceso incremental que lleve a la mejora continua”.
Además de las conferencias, mesas de trabajo y paneles, los espacios de encuentro informal fueron destacados por los organizadores como un ámbito clave del Congreso, donde participantes de distintas provincias pudieron intercambiar realidades y establecer vínculos que trascienden el evento.
La edición 2026 se consolidó así como un encuentro federal que reunió a referentes de la gestión bromatológica de todo el país, reforzando el compromiso de la Facultad de Bromatología de la UNER con la generación y difusión de conocimiento al servicio de la inocuidad alimentaria y del territorio.
El congreso es fruto de una relación construida a lo largo de cuatro ediciones previas realizadas en la provincia de Córdoba, en las que la Facultad de Bromatología de la UNER participó activamente a través de sus docentes como disertantes invitados. Ese vínculo sostenido en el tiempo derivó en la decisión de organizar en conjunto una nueva edición, esta vez con sede en Entre Ríos.
En diálogo con el programa de streaming Control + z del Canal UNER, el decano de la Facultad de Bromatología, Lic. José Dorati, remarcó la responsabilidad institucional que implica trabajar por la inocuidad alimentaria: “Tenemos una responsabilidad social: que de alguna manera el alimento sea elaborado, sea transportado y sea comercializado correctamente, para que cuando llegue el alimento al plato de la casa, llegue bien”.
Por su parte, la secretaria de Extensión y Desarrollo Territorial, Lic. Andrea Carraza, destacó el valor de estos espacios para tejer redes federales de trabajo: “Estos espacios nos ayudan a tejer redes, a encontrarnos para fortalecer todo el sistema de gestión de los alimentos y, por supuesto, tener la inocuidad como eje principal”.
Carraza también subrayó la importancia de acompañar a la economía social en materia de inocuidad, un desafío que atraviesa a ferias, emprendimientos gastronómicos barriales y cocinas comunitarias: “Se trata de acompañar desde distintos organismos para facilitar los canales, con una mirada técnica y un proceso incremental que lleve a la mejora continua”.
Además de las conferencias, mesas de trabajo y paneles, los espacios de encuentro informal fueron destacados por los organizadores como un ámbito clave del Congreso, donde participantes de distintas provincias pudieron intercambiar realidades y establecer vínculos que trascienden el evento.
La edición 2026 se consolidó así como un encuentro federal que reunió a referentes de la gestión bromatológica de todo el país, reforzando el compromiso de la Facultad de Bromatología de la UNER con la generación y difusión de conocimiento al servicio de la inocuidad alimentaria y del territorio.




