El Gobierno nacional volvió a distribuir fondos para sostener la tarifa social del transporte público de pasajeros. Fueron más de 13.500 millones de pesos destinados a distintas provincias del país. Entre Ríos, una vez más, quedó afuera. En consecuencia, Concepción del Uruguay tampoco recibió un solo peso.
La noticia confirma una realidad que desde hace tiempo venimos señalando: los subsidios al transporte no desaparecieron. Siguen existiendo. Lo que cambió fue quiénes los reciben.
En Concepción del Uruguay conocemos muy bien las consecuencias de esa decisión. Cuando el transporte urbano atravesó su momento más crítico, fue el Municipio el que debió asumir un enorme esfuerzo económico para garantizar la continuidad del servicio. Lo hizo con recursos propios, sosteniendo un sistema indispensable para que miles de vecinos puedan ir a trabajar, estudiar, realizar trámites o acceder a la atención de la salud.
Lo preocupante es que, frente a una nueva exclusión de Entre Ríos del reparto de fondos nacionales, no se conocen gestiones públicas ni reclamos institucionales del Gobierno provincial para exigir un trato igualitario para los entrerrianos.
No estamos discutiendo si debe haber subsidios o no. Esa discusión ya quedó saldada por los propios hechos. Si la Nación continúa destinando miles de millones de pesos al transporte público, corresponde preguntarse por qué algunas provincias acceden a esos recursos y otras, como Entre Ríos, siguen siendo sistemáticamente excluidas, arrastrando con ellas a ciudades como Concepción del Uruguay.
Los vecinos de nuestra ciudad también pagan impuestos nacionales. También financian el Estado argentino. También aportan para sostener políticas públicas que luego benefician a otras jurisdicciones. Por eso, reclamar un trato equitativo no es pedir un privilegio; es exigir un criterio verdaderamente federal en la distribución de los recursos.
El federalismo no puede limitarse siempre a un discurso. Debe expresarse también en las decisiones concretas y en la asignación de los fondos públicos. De lo contrario, termina siendo un federalismo declamado para algunos y negado para otros.
Mientras algunas provincias reciben asistencia, otros municipios sostienen el transporte con el esfuerzo de sus propios vecinos. Y esa no es una Argentina más federal. Es una Argentina más desigual.
Juan Martín Garay
Abogado y Concejal
Concepción del Uruguay




