Con la reposición de 50 árboles en calle Alberdi y en calle Tibiletti, se avanza en una nueva etapa del Programa Municipal de Arbolado. La reposición apunta a garantizar la presencia de ejemplares en aquellos lugares donde ya existían, pero se habían secado o no lograron desarrollarse adecuadamente.
Los trabajos se realizaron en el marco de la adquisición de 300 ejemplares nuevos que fueron gestionados ante el Vivero del Parque Nacional El Palmar, que permitirán continuar ampliando la cobertura verde de la ciudad y reforzar las acciones de forestación urbana.
Además de los 50 árboles que se repusieron en la zona céntrica, se sumarán a partir de la semana que viene, los 100 nuevos ejemplares que se plantarán en el marco del Plan, donde ya se realizó la notificación a los vecinos y comenzará a realizarse la marcación en las veredas. Se trata de un sector que comprende 16 manzanas y está delimitado por calles Estrada, Perú, Posadas, Santa María de Oro, Bartolomé Mitre y Artusi.
Esta etapa dio continuidad a las acciones desarrolladas durante los últimos años, a partir del censo del arbolado existente en el casco histórico, realizado junto a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Concepción del Uruguay. Ese trabajo permitió planificar las intervenciones incluidas en el Programa, incorporando al menos un 50% de especies nativas y definiendo distintos tipos de cazuelas de acuerdo con el ancho de las veredas.
Los árboles fueron seleccionados según el ancho de las veredas y el tamaño de las cazuelas, favoreciendo un crecimiento adecuado y una mejor integración al entorno urbano. Durante el último período se registró una buena adaptación de especies como Ingá, Chalchal y Anacahuita.
El arbolado urbano constituye un componente fundamental para garantizar una ciudad habitable y sustentable. Entre sus principales beneficios se destacan la generación de sombra, la reducción del impacto del sol y del calor, la disminución del consumo energético, la mitigación de los niveles de ruido, la absorción de contaminantes y la mejora de la calidad del aire.
Además, los árboles son aliados fundamentales para reducir el efecto de las islas de calor urbanas, generadas por las grandes extensiones de asfalto que elevan la temperatura en las ciudades. Su presencia contribuye a moderar este fenómeno y a generar ambientes más saludables.
Desde el Municipio se recordó la importancia de acompañar el crecimiento de los nuevos ejemplares mediante el riego del arbolado público y los canteros. Se recomienda realizarlo durante las primeras horas de la mañana o al atardecer, utilizando baldes en lugar de mangueras para optimizar el consumo de agua.




