Las recientes declaraciones periodísticas de la Presidenta de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Cecilia Bottino, constituyen una excelente noticia para nuestra región. El acuerdo alcanzado entre la República Argentina y la República Oriental del Uruguay para extender la continuidad del dragado de mantenimiento por un año —con posibilidad de dos— mientras se elaboran los nuevos pliegos para la Licitación Pública Internacional, representa un paso concreto y decisivo en la dirección correcta.
Desde la Presidencia del Puerto de Concepción del Uruguay recibimos este anuncio con beneplácito. Es el resultado de un trabajo sostenido en el tiempo, que ha logrado consolidar al dragado binacional como una verdadera política de Estado. Su continuidad expresa no solo previsibilidad operativa, sino también madurez institucional y vocación de integración entre ambos países.
El dragado no es una obra más dentro del sistema de infraestructura: es su condición de funcionamiento. Sin profundidad adecuada no hay previsibilidad logística; sin previsibilidad, no hay competitividad; y sin competitividad, se resiente toda la cadena productiva que depende del río como vía de salida al mundo.
Cada avance en esta materia trasciende lo técnico: confirma que existe una comprensión compartida sobre el carácter estratégico del río Uruguay como corredor logístico, y sobre el rol de los puertos en la generación de empleo, inversión y desarrollo.
Este acuerdo refuerza además un esquema de integración territorial que fortalece el vínculo entre producción y exportación, y amplía las oportunidades para las economías de nuestras comunidades con un sentido genuino de complementariedad binacional.
Reiteramos nuestro compromiso con el objetivo de consolidar al río Uruguay como una vía navegable continua desde el km 0 (Punta Gorda) hasta el km 336,3 (Salto–Concordia). Alcanzar ese estándar es clave para sostener la operatividad portuaria y potenciar el desarrollo productivo regional, permitiendo escalar y diversificar cargas e integrar plenamente a Concordia y Salto en un sistema logístico binacional de mayor escala.
Desde la Presidencia del Puerto de Concepción del Uruguay recibimos este anuncio con beneplácito. Es el resultado de un trabajo sostenido en el tiempo, que ha logrado consolidar al dragado binacional como una verdadera política de Estado. Su continuidad expresa no solo previsibilidad operativa, sino también madurez institucional y vocación de integración entre ambos países.
El dragado no es una obra más dentro del sistema de infraestructura: es su condición de funcionamiento. Sin profundidad adecuada no hay previsibilidad logística; sin previsibilidad, no hay competitividad; y sin competitividad, se resiente toda la cadena productiva que depende del río como vía de salida al mundo.
Cada avance en esta materia trasciende lo técnico: confirma que existe una comprensión compartida sobre el carácter estratégico del río Uruguay como corredor logístico, y sobre el rol de los puertos en la generación de empleo, inversión y desarrollo.
Este acuerdo refuerza además un esquema de integración territorial que fortalece el vínculo entre producción y exportación, y amplía las oportunidades para las economías de nuestras comunidades con un sentido genuino de complementariedad binacional.
Reiteramos nuestro compromiso con el objetivo de consolidar al río Uruguay como una vía navegable continua desde el km 0 (Punta Gorda) hasta el km 336,3 (Salto–Concordia). Alcanzar ese estándar es clave para sostener la operatividad portuaria y potenciar el desarrollo productivo regional, permitiendo escalar y diversificar cargas e integrar plenamente a Concordia y Salto en un sistema logístico binacional de mayor escala.




