Como lo fuéramos adelantando e 03442, se desarrollaron este viernes los alegatos de las partes, con lo que se dio culminado el juicio contra Juan Ruíz Orrico.
El primero en hacer uso de la palabra fue el doctor Eduardo Santo, representante del Ministerio Público Fiscal, quien reconstruyó cronológicamente el siniestro ocurrido aquella madrugada del 20 de junio de 2024.

El fiscal sostuvo que lo sucedido pudo haber sido evitado, pero ocurrió como consecuencia directa de una serie de decisiones equivocadas que protagonizara Orrico ya que conducía con un grado de alcohol en sangre de 1,59 º, dato surgido por la extracción de sangre realizada en el hospital Urquiza, loque afectaba su capacidad de reacción y esto generó la maniobra invasiva del carril contrario.
El fiscal se apoyó en el valor que tenían las pericias accidentológicas, informes toxicológicos y los testimonios de peritos y profesionales, así como de los familiares de las víctimas que fueron transcurriendo a lo largo del debate sostuvo que la maniobra que originó el choque fue responsabilidad exclusiva del conductor del vehículo oficial, impacto que desplazó hacia atrás unos 20 metros al Chevrolet de las víctimas.

Por otra parte, cuestionó el tema el no uso de los cinturones de seguridad a lo que hicieron alusión durante el juicio, señalando que más allá de esta circunstancia, el forense dijo en su declaración que la muerte de los jóvenes trabajadores fue por la rotura de la aorta producto del brutal impacto y que esa lesión se hubiera producido estén o no con los cinturones.
El fiscal pidió que el juez analizara los testimonios ofrecidos y en especial la de los familiares, que jamás podrán superar tremenda tragedia y pérdidas y que Orrico sea condenado a la pena de 6 años de prisión y que se ordene la ejecutabilidad de la medida de manera inmediata.
Las Querellas
A su turno, fue el abogado querellante Mario Arcusin quien realizó una exposición más apuntando en las consecuencias de este hecho, que destruyó a estas familias de Basavilbaso y sacudió a toda la comunidad.
“Como lo dije al inicio del debate, estamos ante el juicio del dolor” dijo entre sus primera palabras, recordando que las víctimas fueron cuatro jóvenes trabajadores, que se dirigían a su lugar de trabajo en Pronunciamiento, afirmando que lo de Orrico no fue un error circunstancial, sino de una conducta gravemente imprudente, reclamando que la respuesta judicial esté a la altura del daño causado.
El doctor Arcusin resaltó que Orrico habría incumplido con las reglas impuestas y que realizó viajes sin autorización, o mejor dicho autorizados para un propósito médico y realizado por otras circunstancias, acusándolo de haber mentido, pese a que esto no está comprobado.

Por otra parte cuestionó el dolor y sufrimiento aludido por Orrico, que según sus dichos, salía a distintos lados para hacer diligencias y paseos y comparó su estado con el de su clienta, la señora Valeria Dubini, que tanto como el acusado, toma el mismo medicamento para superarse pero con la diferencia de que ella enterró a dos hijos.
El querellante pidió la pena máxima que establece el Código Penal que es de 6 años, la inhabilitación de manejo y el pago de honorarios.
A su turno el doctor Rosatti (querellante) hizo suyas las palabras de los otros acusadores, pero apuntó a Orrico cuando este decidió consumir alcohol e ignorar todas las reglamentaciones y hacer uso de un auto oficial, narrando nuevamente como sucediera el siniestró y detallando la violencia del mismo, resaltando que el mismo jede de Criminalística, el comisario Jaquet, dijo que nunca había visto un choque semejante.
El abogado dijo además que las declaraciones de testigos dejaban por tierra la intención de cuestionar si los jóvenes hubieran salvado sus vidas con los cinturones y destacó que Orrico fue un irresponsable al hacer uso de un auto oficial de forma particular.
Rosatti aseguró que el remordimiento de Orrico hoy en día debe resolverlo con su psicólogo y con el tiempo pasará, pero lo que pasa con la familia de las víctimas, jamás podrán superarlo u cuestionó el supuesto arrepentimiento.
La Defensa
Por los abogados defensores Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez (Leandro Monje no estuvo en sala) no negaron la responsabilidad asumida por su asistido, que pidió disculpas públicamente a los familiares y no intentó eludir la acción de la Justicia.
Los defensores solicitaron que el Tribunal valore esos elementos y la falta de antecedentes, como atenuantes al momento de definir la pena, y plantearon que la discusión central del proceso no es la autoría, sino la proporcionalidad de la sanción. Los defensores señalaron que no es discutir la responsabilidad, sino el quantum.
La sentencia
El vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, Darío Crespo, que presidió el debate, ahora deberá analizar la totalidad de la prueba incorporada y los alegatos de las partes antes para sí emitir su sentencia, la cual dispuso sea el día lunes 9 de marzo a las 8:30 horas.




