Tal cual lo adelantamos, se vivió una tercera jornada cargada de emoción, tensión y hasta lágrimas en el juicio contra Juan Ruiz Orrico, en la cual fue el momento de las declaraciones de familiares directos de las víctimas fatales.
Padres y parejas de los malogrados jóvenes de Basavilbaso declararon ante el juez técnico, doctor Darío Crespo, respondiendo preguntas y contando como fue su vida antes t después del y trágico suceso del 20 de junio de 2024.
Quien declaró en primer lugar fue la Licenciada Vivina Pitman de Basavilbaso (trabajadora social) que asistió y entrevistó a las familias tras el siniestro.

En su informe social ambiental, dio detalles de como impactó el hecho en las personas, encontrando familias desbastadas, con serios problemas económicos y organizacionales, demostrando que hubo un claro antes y después de la tragedia y que muchos demandan asistencia psicológica.
Luego declaró Nélida Daniela Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre; quien (llevando una remera y muñequera de su hijo Brian) se mostró sumamente afectada y ofuscada para con el acusado al que miró desafiante en varias oportunidades, acusándolo de asesino.
“No tenemos vida. Sobrevivimos al dolor. Guardo de recuerdo una zapatilla de mi hijo que encontré en el interior del auto en el que viajaba, la que abrazo diariamente. Noi le deseo ni a usted señor Orrico lo que nos toca vivir. Mis hijos eran luz y vida. Hoy soporto un silencio en mi casa que entra por los huesos”, dijo la mujer y exigió justicia.

Luego fue el tueno de María Benitez, madre de Axel Rossi, quien ingresó y se mantuvo mirando firme a Orrico, contando que era una familia feliz, que vivían todos juntos.
“Mi vida se derrumbó. Vivo muerta en vida. Perdimos hasta el trabajo. Axel era un apasionado por la vida. Orrico no solo mató a mi hijo, también me asesino ese mismo día. Vivo gracias a mi hija”, dijo dolorida la mujer, quien además remarcó “La vida no tiene precio”.
A su turno declaró Alberto Rossi, padre de Axel, quien señaló a Orrico como “enemigo”, antes de comenzar a declarar y señalar lo mismo que dijo su esposa, “Quedamos destruidos. Dejé de trabajar como camionero por miedo de andar en la ruta. Pido justicia por mi hijo”.
El hombre finalizó resaltando que vive gracias a su hija y amigos, porque su vida fue arruinada con la muerte de su hijo.
A continuación declaró María Cornelia Jaime, madre de Leonardo Almada, quien no pudo evitar la emoción y sus nervios la hicieron romper en llanto ante la mirada del juez y las partes intervinientes, ante un público mudo y de rostros doloridos.
“Mi hijo era muy familiero y unía a todos. Ahora se acabó todo porque ya no está. No hay más festejos solo reuniones. No mas cumpleaños, navidad o fin de año. Jamás en la vida voy a perdónalo a Orrico”, dijo la dolida madre.
Al final de su estremecedor relato, solo miró al juez y le dijo “Tóquese el corazón señor juez y condénelo a la pena máxima”, para luego mirar al acusado a los ojos y decirle “Usted es un asesino”. Antes de levantarse el banco de testigo, María recordó que al dolor del suceso, se sumó el mal trato recibido en el hospital, rodeados de policía, como si ellos hubieran sido los asesinos.
Quien declaró luego fue Ramón Almada, padre de Axel y con pocas palabras muy entrecortadas dijo que “Se siente mucho dolor y hay veces que no se como vivir”.
Finalizó su testimonio con llanto y pidiendo que “se haga justicia y que el asesino sea finalmente condenado”.
Milagros Villalba, ex pareja de Lucas Izaguirre, fue la otra testigo y recordó a su ex pareja como un gran padre y muy dedicado a su hijo, asegurando que su muerte perjudicó mucho a su pequeño Jenaro de hoy solo 8 años, asegurando que el niño cambió su carácter, no ríe y no juega y que está recibiendo tratamiento psicológico pero no mejora.
La última en declarar fue María Fernanda Korenchuk, madre de los hijos de Brian Izaguirre, quien dijo con firmeza y mirando al acusado “Me mataron al padre de mis hijos. Compartíamos todo y ahora estoy sola”.
La mujer contó que su hijo de 12 años llegó a ser escolta de bandera y que todo esto le causó mucho dolor, bajando sus notas en la escuela, dejando de jugar al fútbol y alejándose de todos.
Las partes
Respecto a los querellantes y defensores, quienes también hicieron sus preguntas, se caracterizó la Defensa por solo preguntas a los testigos-familiares, se habían recibido las indemnizaciones de las ART, situación que en algunos casos generó la reacción de los testigos visiblemente molestos y hasta un principio de reacción del doctor Arcusin y gente que estaba entre el público.
Como otro dato curioso fue que durante las preguntas que realizada la Querella a los testigos, al menos en dos oportunidades, el doctor Marí Arcusin, no pudo evitar emocionarse y llegar a llorar, pudiéndose observar cómo secaba sus lágrimas.
La jornada terminó y pasó a un cuarto intermedio hasta el martes próximo, donde declararán el Licenciado Pablo Rafael Peil, la doctora María Antonela Casaretto, el doctor Guillermo Gianello, el Licenciado Fernando Reberendo, Ignacio Orrico, hermano del acusado, María Ruiz Orrico, hermana y María Eguenia Chivetti.




