Tomás de Rocamora enfrentará este miércoles a Deportivo Norte de Armstrong por la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquetbol. El encuentro se disputará desde las 21 en el estadio Julio César Paccagnella. Franco Ferreyra analizó la victoria ante La Unión y el momento de los Juveniles.
Los árbitros del encuentro serán Fabio Osmar Alaniz y Romina Morales Ibarra y nuevamente estará Alberto Nicolás Battistella como Comisionado Técnico.
Es un rival directo del Rojo más allá que con el triunfo ante La Unión (83-77) logró despegarse por el momento de la parte caliente del fondo de la tabla. Norte quedó último con récord 4-15, perdió los tres últimos juegos, dos como local y el más reciente ante Central Entrerriano (78-65) el pasado lunes en Gualeguaychú.
Franco Ferreyra Bonnin, uno de los Juveniles que vio acción en el juego ante La Unión, opinó: “El partido fue una recompensa para nosotros, que veníamos con el sabor amargo de perder en la última con el primero y de visitante. Habíamos demostrado que podíamos ganarle a cualquiera y en ese partido pudimos dominar en gran parte del juego a uno de los punteros. El cierre ajustado lo vivimos unidos y con tranquilidad porque sabíamos que se iban a venir, solo había que aguantar el golpe”.
Luego se refirió a cómo festejó el equipo ese triunfo. “Porque el equipo necesitaba demostrar con resultados lo que había podido demostrar con juego. Supimos jugarle de igual a igual a grandes equipos y ser mejores que ellos pero el resultado siempre caía para el otro lado. El alivio de poder sumar 2 puntos en un partido de esa importancia fue, creo yo, el motivo de la felicidad”, manifestó.
El escolta de 19 años formado en la institución habló también sobre lo especial que son para ellos estos momentos. “Seguramente son muchas sensaciones juntas. Ver al costado en la tribuna a chicos en la situación que vos estabas hace años desde la cancha te llena de orgullo porque te hace ver de cerca lo que has logrado. A veces la presión y los nervios juegan una mala pasada pero al entrar en rodaje, jugar para el club del que sos hincha de chico y a este nivel es un privilegio. Y una oportunidad de devolverle a la gente laburadora del club lo que hacen por vos día a día”, aseguró.
Y cerró hablando de lo que representan oportunidades como ésta y compartirlas con jugadores de mucha mayor experiencia. “Como decía, son muchas sensaciones juntas. Pero sobre todo con un alivio que te hace saber que el esfuerzo que hiciste durante años valió la pena completamente. Acerca de los jugadores de recorrido puedo decir que uno se motiva al verlos, y saber que en algún momento estuvieron en tu lugar. Más si tenés la oportunidad de hablar con ellos y que te hagan notar que no hay magia detrás; jugar al básquet es un sueño que todos pueden cumplir y solo queda entrenar y no tirar la toalla para lograrlo”, afirmó.
Mauricio Galarza
Prensa Rocamora




