Ocurrió el miércoles por la noche en la zona de calles Irigoyen e Ituzaingó. El hombre manipuló un revólver calibre .32 y, tras un diálogo con la policía, entregó el arma voluntariamente.
Un reclamo por ruidos molestos estuvo a punto de convertirse en una tragedia el pasado miércoles 14 de enero, alrededor de las 21:00 horas. Efectivos de la Comisaría Segunda debieron intervenir en un domicilio tras recibir alertas sobre detonaciones de arma de fuego en la vía pública.
Al llegar al lugar, los uniformados se entrevistaron con una joven de 27 años, quien relató que un vecino de 82 años se presentó en su vivienda para quejarse por ruidos que consideraba molestos. Sin embargo, la discusión escaló rápidamente cuando el hombre extrajo un arma de fuego y efectuó tres disparos al aire.
Mediación y entrega del arma
Tras el violento episodio, el anciano se retiró a su domicilio y permaneció encerrado. El personal policial inició un proceso de diálogo con el ciudadano para evitar un desenlace mayor. Finalmente, el hombre accedió a colaborar y realizó la entrega voluntaria del armamento.
Por disposición del fiscal Dr. Figueroa, se procedió al secuestro de:
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Un revólver marca Horbea calibre .32 largo (sin munición al momento del hallazgo).
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Una vaina servida percutida.
Situación judicial
En el lugar trabajó el personal de la División Policía Científica para realizar las pericias correspondientes. El hombre de 82 años fue trasladado a la Jefatura Departamental para su correcta identificación y se le practicó la prueba de DermoTest (para confirmar restos de pólvora en sus manos).
Luego del examen médico de rigor, el ciudadano recuperó la libertad por su avanzada edad, aunque quedó formalmente supeditado a la causa judicial que investiga el uso de arma y las amenazas.




