Un allanamiento realizado ayer por la tarde por la División de Investigaciones, arrojó un resultado positivo al lograr el secuestro de un teléfono celular que había sido arrebatado violentamente a una mujer.
El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda del Barrio UOCRA, donde se notificó a una joven de 25 años, en el marco de un legajo por robo que se investigaba desde el pasado 4 de septiembre.
La causa se originó a partir de la denuncia de la víctima, quien manifestó que en la calle Dr. Scelzi fue agredida por dos personas, un menor y su hermana, quienes le sustrajeron su teléfono celular.
Las tareas investigativas, llevaron a dar con el paradero del teléfono, un Samsung Galaxy J7 Prime de color dorado, el cual fue restituido a su propietaria.
La mujer notificada fue trasladada a la Sección Antecedentes para su correcta identificación y una vez finalizadas las diligencias, recuperó su libertad, quedando supeditada a la causa.




