En 2007 cuando salimos a la calle “Por una sociedad sin esclavos ni excluidos” fue el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio quien nos miró y dijo sin temblar, parafraseando el texto bíblico de la presentación de un paralítico a Jesús, “los cartoneros y costureros son quienes rompieron el techo para poner en el centro de la sociedad y ante la vista de Dios a los hermanos lastimados”.
Francisco fue el Papa de los pueblos del mundo, pero fundamentalmente un Papa de los humildes, de los que necesitan que les hagan lugar. En sus acciones encontramos impulso para seguir buscando el pan que el pueblo necesita para alimentar su esperanza, con el testimonio de un hombre de fe que caminó los barrios pobres y se sentó con los invisibles.
Gracias Francisco por abrazar la justicia social. Gracias Francisco por animarnos con tu ejemplo, seguiremos luchando por la construcción de una Argentina Humana.
Patria Grande C. del Uruguay, 21 de abril de 2025




