Columna de Astronomía- Parker is alive !!! (Parker sobrevivió !!)

Papá Noel y sus renos no fueron los únicos cuerpos que realizaron un viaje celestial el 24 de diciembre: la NASA reveló que su sonda solar Parker (más info: https://science.nasa.gov/mission/parker-solar-probe/ ) completó con éxito su aproximación más cercana al Sol y se mantiene en buen estado de salud.

Es el objeto creado por el hombre que más se ha acercado a nuestra estrella, y la sonda ha experimentado temperaturas de hasta 982 °C  y una radiación intensa.

La doctora Nicola Fox, directora científica de la NASA, afirmó: “Está a 6 100 000 de kilómetros de la superficie del Sol. Está batiendo todos esos récords y es un momento de ‘¡Bravo, lo hemos conseguido!’”.

La sonda solar Parker, lanzada en 2018, ha pasado los últimos años completando 21 órbitas alrededor del Sol, con sobrevuelos de Venus que gradualmente desvían su trayectoria hacia nuestra estrella.

La sonda, del tamaño de un automóvil pequeño, ha sido diseñada para realizar observaciones de la atmósfera superior del Sol, conocida como corona (en la corona, la temperatura es miles de veces superior a la que hay en la superficie del Sol: 1 500 000°C frente a los 5 700°C de la superficie, es decir: a medida que uno se aleja del Sol la temperatura aumenta, es como que le dijeran: para cocinar el asado de fin de año, debe ubicarlo a 200 metros de las brasas !!!), y lleva cuatro conjuntos de instrumentos.

Según la NASA, la sonda está protegida del ambiente extremo al que se enfrenta por un escudo compuesto de carbono de 11,43 cm de espesor, lo que le permite sobrevivir a temperaturas de hasta 1 377 °C (recordemos: la temperatura de fusión del hierro es de 1 538°C).

La sonda “tocó el Sol” por primera vez en 2021, lo que arrojó nuevos conocimientos sobre esta región de intensa actividad magnética, pero el último logro acercó la sonda solar más que nunca.

El viento solar tiene importantes implicaciones para la vida en la Tierra: si bien suele ser desviado por el campo magnético de la Tierra, las partículas pueden interactuar con átomos y moléculas en la atmósfera para producir los fenómenos de las auroras boreales y australes.

Sin embargo, las grandes eyecciones de partículas del sol pueden ser problemáticas, ya que interfieren con el campo magnético de la Tierra y perturban las redes eléctricas y los sistemas de comunicación.

La sonda solar Parker, que viajaba a 692 000 km/h, no pudo comunicarse con los científicos durante su aproximación más cercana al Sol, el 25 de diciembre pasado. Sin embargo, los científicos del Laboratorio de Física Aplicada (APL) de Johns Hopkins, en Maryland (Estados Unidos), recibieron una señal de la sonda justo antes de la medianoche (hora del Este de EE. UU.) del día siguiente a Navidad indicando que se encontraba en buen estado y funcionaba con normalidad.

Se espera que el día de Año Nuevo se envíen a la Tierra datos detallados sobre su estado. Se esperaba que la sonda completara 24 órbitas alrededor del Sol en un período de siete años, lo que significa que la misión está llegando a su fin.

La sonda lleva el nombre del difunto Dr. Eugene N. Parker, quien propuso por primera vez la teoría del viento solar.

El 3 de octubre de 2017, Eugene N. Parker, profesor emérito de la Universidad de Chicago (en el centro de la imagen), visitó la nave espacial que lleva su nombre: la sonda solar Parker de la NASA. Se trata de la primera misión de la NASA que lleva el nombre de un investigador vivo y de la primera misión de la humanidad para explorar el Sol de cerca.

La Dra. Julia Stawarz, de la Universidad de Northumbria, calificó el acercamiento más cercano de la sonda al Sol como un logro asombroso.

“Las mediciones de la sonda solar Parker nos ayudarán a responder algunas de las preguntas más fundamentales sobre cómo se comportan el Sol y su atmósfera extendida, que nos hemos planteado desde el comienzo de la era espacial”, afirmó.

Este estudio de cerca del Sol permite a la sonda solar Parker tomar medidas que ayudan a los científicos a entender mejor cómo el material de esta región se calienta a millones de grados, rastrear el origen del viento solar (un flujo continuo de material que escapa del Sol) y descubrir cómo las partículas energéticas se aceleran hasta alcanzar una velocidad cercana a la de la luz. Pasajes anteriores han ayudado a los científicos a determinar con precisión el origen de las estructuras del viento solar y a cartografiar el límite exterior de la atmósfera del Sol.

La sonda solar Parker se desarrolló como parte del programa Living With a Star de la NASA para explorar aspectos del sistema Sol-Tierra que afectan directamente a la vida y a la sociedad.

Fuente: https://science.nasa.gov/mission/parker-solar-probe/

Hasta  la semana que viene !!!