El Gobierno enviará este martes al Congreso el proyecto que cambia el piso del impuesto a las Ganancias. Denominado por el Poder Ejecutivo como “ley de impuesto a los ingresos personales”, el proyecto contempla el mínimo no imponible de 1.350.000 pesos de salario bruto y una actualización trimestral de las escalas por el índice de precios del consumidor (IPC). Se trata de un reclamo de buena parte de los gobernadores que recibió el Gobierno nacional y que se había comprometido a enviar las modificaciones antes de que terminara enero.
El envío de la iniciativa al Congreso se da cuando se negocia la aprobación final del texto sobre la ley ómnibus, en la que el apoyo de los mandatarios provinciales, a través de sus representantes en el Parlamento, es central para las aspiraciones de la administración de Javier Milei con ese paquete de leyes como eslabón central.
Con la vuelta atrás en Ganancias, que había sido cambiada por Sergio Massa durante la campaña presidencial, el Gobierno también busca compartir con los gobernadores el costo político de lo que implica la decisión. El propio Milei lo había votado afirmativamente en la campaña electoral. “Javier no lo quiere hacer, pero es un pedido de las provincias”, apuntan en la Casa Rosada desde diciembre pasado, cuando comenzó a discutirse el tema.
Al inicio de la gestión de Milei había surgido una alternativa que proponía compensar la reducción en la coparticipación que reciben las provincias con el impuesto al cheque, pero el gobierno libertario había acordado la restitución con la oposición dialoguista en el Congreso, a la que necesita para compensar su debilidad parlamentaria.
En la Casa Rosada sostenían este atardecer que “los mismos gobernadores que le votaron a Massa sacar el impuesto, con fines electorales, ahora piden que vuelva”, en referencia a los cambios que se habían introducido en la norma durante la campaña electoral.
“Tenemos la intención de avanzar con la reforma tributaria, pero por sobre todo avanzar con la ley”, afirmó el ministro del Interior Guillermo Francos durante una entrevista radial cuando lo consultaron por la propuesta de vuelta atrás en las exenciones al pago del impuesto a las Ganancias. Los cambios a nivel tributario se volvieron una pata fundamental de la negociación con las provincias alrededor de los votos para la ley ómnibus, en especial en las últimas horas.
En sus charlas y mensajes en los últimos días, el Presidente dejó en claro que su idea es que la ley ómnibus se debata este jueves en la Cámara de Diputados. La presión presidencial fue concreta y se trasladó a los titulares de las comisiones que debaten el proyecto: José Luis Espert (Presupuesto), el cordobés Gabriel Bornoroni (Legislación General) y el santafesino Nicolás Mayoraz (Asuntos Constitucionales). “Vamos a ir con este proyecto, es la versión final, final”, afirmaban en la Casa Rosada, mientras aseguraban que el aumento a las retenciones a la soja y sus derivados-que genera escozor en las provincias productoras como Santa Fe y Córdoba-se van a sostener “porque no se pueden bajar”, según confirmaron cerca del Presidente en referencia al paquete de leyes.
“Las provincias productoras plantean eso, pero no se puede porque no llegamos al déficit cero, que es lo que quiere el Presidente”, reconocían a La Nación, desde un despacho importante, en coincidencia con la postura de Milei. Y destacaban como una concesión importante la decisión de bajar a 0 las retenciones a economías regionales.




