sábado, agosto 29, 2026

Un Papa para el futuro: El Evangelio según Francisco, su pensamiento y acción

Dicen los más críticos de la cúpula católica de 2013, sobre todo en privado, que la misma se parecía más aun serpentario por esos días. El propio Papa Benedicto XVI se encontraba  presionado y hasta se sentía amenazado por los mismos  laderos que él había encumbrado.

Algunos veían su final más cerca de lo que estaba, y trataban de que tomara decisiones que beneficiaran al sucesor, quitándole responsabilidades futuras. En otras palabras, que ordenara el desorden y se marchara a descansar en paz. Componían y componen el sector más conservador de la iglesia Católica.

Los más moderados, en la periferia del poder y muchos muy alejados de Roma, contemplaban con preocupación el momento. Ocho años antes algunos quisieron oponerse a la llegada del Cardenal Ratzinger al papado pero no lo lograron, este ya tenía  demasiado poder como para que le pudieran frustrar su arribo al trono de San Pedro.

Acuciado por la situación, Benedito renunció,  y  el Conclave eligió con bastante rapidez al nuevo Papa. El elegido: el cardenal Jorge Bergoglio de Argentina.

 

¿Quién era y quién es Jorge Bergoglio?

Hijo  de inmigrantes, durante su infancia Jorge  creció en un hogar arraigado a los orígenes italianos y católicos de su familia. Durante su infancia estudió en el colegio salesiano Wilfrid Barón de los Santos Ángeles de la localidad de Ramos Mejía. Posteriormente estudió en la escuela secundaria industrial ETN N.º 27 “Hipólito Yrigoyen”, en la que se graduó como técnico químico, tras lo cual estuvo trabajando en el laboratorio Hickethier-Bachmann, realizando análisis bromatológicos destinados a controlar la higiene de productos alimenticios. Ya en esa época sentía una fuerte vocación religiosa. En 1957 decidió convertirse en sacerdote. Ingresó al seminario del barrio Villa Devoto y al noviciado de la Compañía de Jesús. Después de dos años de noviciado culminó sus estudios en el juniorado jesuita de Santiago (Chile), ubicado en la casa de retiro de San Alberto Hurtado (actual Centro de Espiritualidad Loyola), donde ingresó al curso de Ciencias Clásicas y profundizó sus estudios de historia, literatura, latín y griego, bajo la instrucción del carismático Carlos Aldunate. De 1964 a 1966 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe. Cuando se encontraba en esta  ciudad  en 1965, contó con la presencia del ilustre escritor argentino Jorge Luis Borges quien dictó un seminario que tuvo como resultado final un libro llamado Cuentos originales, una selección de ocho textos escritos por los alumnos en el cursillo, cuyo prólogo estaba redactado por el propio Borges. Siguió su formación hasta ser ordenado sacerdote en 1969.

Entre 1967 y 1970 cursó estudios de Teología en la Facultad de Teología del Colegio Máximo de San José. Allí recibió las enseñanzas del teólogo jesuita Juan Carlos Scannone, fundador de la Filosofía de la liberación y de la Teología del pueblo (corriente autónoma argentina de la Teología de la liberación), que influirán profundamente en su pensamiento. Al año siguiente en España culmina su preparación para ingresar en la companía de Jesús. Designado  Provincial de los Jesuitas en Argentina, le toco como tal afrontar el tiempo de mayor apogeo del terrorismo y de la Dictadura que gobernó el país de 1976 a 1983, creando una red clandestina para proteger, ocultar y sacar del país a sacerdotes, militantes sociales  e intelectuales que eran amenazados. Como caso particular y a manera de ejemplo podemos nombrar a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, por quienes  exigió su libertad ante  Videla y Masera  y luego se encargó de  transpórtalos  en auto hasta la frontera  para ponerlos a salvo. Del mismo modo por pedido del General de los Jesuitas, Pedro Arrupe,  realizó el traspaso de la Universidad del Salvador del ámbito de la Companía a manos de laicos.

Eran tiempos de cambios también en la Iglesia. Con algunos pasos tumultuosos, el Movimiento de Curas por el Tercer Mundo,  activo previo al concilio Vaticano II y consolidado luego, llegaba a América Latina y se impulsaba la denominada Teología de la Liberación. Los curas se vinculaban a los movimientos políticos sociales y algunos hasta integraban las organizaciones guerrilleras que se formaban.  El Padre Jorge nos deja su pensamiento en La Teología del Hombre libre: libre para vivir, para amar, para ejercer su fe, para trabajar.  Siempre con el respeto y amor al prójimo, rechazando la violencia y con la paz y la concordia como norte, siempre dentro de la Iglesia, un dato que no es menos pues los fundadores del Movimiento en América planteaban una iglesia paralela.

 

De Cura a Obispo y Cardenal

Desde 1980 hasta 1986, fue rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de Filosofía y Teología de esa casa de estudios, así también como párroco de la Parroquia del Patriarca San José, ubicada en el humilde barrio San José del partido bonaerense de San Miguel. Entre 1990 y 1992 Bergoglio fue destinado por la Compañía de Jesús a la ciudad de Córdoba. La transferencia de Bergoglio para que obre de sacerdote en Córdoba ha sido considerado como una especie de castigo por los estudiosos de su vida y él mismo ha definido ese momento como de “purificación interior” y “como una noche, con alguna oscuridad interior”. Es ahí donde lo encuentra el Cardenal Quarracino, quien ve en él un hombre que la Iglesia no puede desperdiciar, sabedor del pensamiento y el accionar de Bergoglio como Obispo auxiliar en el Arzobispado de Buenos Aires, luego como Vicario del mismo y por ultimo  Arzobispo Coadjutor con derecho a sucesión, asumiendo el arzobispado en junio de 1997. Desarrolló una tarea de catequesis importante junto a  la presencia de  la iglesia al lado de los mas pobres, los desprotegidos y las minorías discriminadas, pero siempre dentro de camino de la doctrina de la iglesia, promoviendo cambios, algunos de los cuales le fueron frustrados por la cúpula de la Conferencia Episcopal, la cual llegó a presidir.

Bergoglio entre otras cosas propuso que la Iglesia aceptara la unión civil entre parejas del mismo sexo, pero la Conferencia se lo rechazó. Él entendía que esa aceptación permitiría conservar el matrimonio (institución del derecho Canónico que luego incorpora al Civil) para parejas de sexo distinto en una negociación con el gobierno nacional que se preparaba a iniciar y quedó frustrada por la oposición cerrada de  los obispos más conservadores.  Estas polémicas por la legalización de los matrimonios homosexuales y el aborto, entre otros temas, enfrentaron a Jorge Mario Bergoglio, primero con Néstor Kirchner y luego con su esposa, Cristina Fernández, así como con organizaciones políticas, sociales, de derechos humanos, feministas, LGTBIQ+ y amplios sectores de la población con posturas a favor de esas decisiones. Pero como ya hemos dicho también le dieron sus dolores de cabeza con sus pares.  Como arzobispo y cardenal, Bergoglio fue conocido por su humildad, conservadurismo doctrinal y su compromiso con la justicia social. Optó por promover el diálogo y acercarse a los distintos colectivos sociales, fuesen o no católicos, y más allá de las diferencias por algunos temas; así como por reforzar la tarea pastoral en las parroquias, aumentando la presencia de sacerdotes en las villas. Esto hizo que fuese conocido como “el Obispo de los pobres”.

Dice  Fortunato Mallimaci (sociólogo) que “tuvo mucha presencia en actos contra la trata de personas, en favor de las víctimas de accidentes de tránsito o de las tragedias de la discoteca Cromañón (2004) y de la estación ferroviaria de Once (2012)”. Presidió misas con prostitutas, visitó las cárceles y dio libertad para que actuaran los sectores progresistas de la Iglesia. Con un estilo de vida sencillo: vivía en un departamento pequeño en vez de la residencia episcopal,  se movilizaba por medio del transporte público y cocinaba su propia comida.  Disfrutaba de la ópera, el tango, y el fútbol: es hincha y socio activo simple del Club Atlético San Lorenzo de Almagro. También intercedió en varios conflictos con distinta suerte,  siempre en función de cuidar su rebaño (el pueblo); y por no querer inmiscuirse en política, su silencio y guarda de la confesión ha contribuido a que muchos gozaran de sus favores, y por algún motivo se disgustaran con el  goce de la impunidad de la crítica  hacia su persona, pues Bergoglio no es un hombre de “pasar facturas”  y  ha ejercido el don del perdón como nadie: jamás le pide a los fieles algo que él no esté dispuesto a hacer.

Antes de ser elegido papa, presentó su renuncia como arzobispo al cumplir los 75 años, de acuerdo al Derecho canónico. Tenía previsto jubilarse una vez fuese nombrado su sucesor y retirarse a un hogar para los sacerdotes mayores o enfermos, donde ya tenía reservada una habitación, para después llevar una vida de oración y de dirección espiritual, alejada del gobierno eclesiástico. Y también porqué no, disfrutar de la lectura; entre sus referidos Borges y Dostoievski.

 

Su llegada a  Roma

Dice el Rabino Bergman: “Hace una década dejamos planteada la “buena nueva” que la Iglesia Católica Apostólica Romana anunciaba a la humanidad toda. Leer sus escritos nos dará la huella profunda que no ha modificado sus visiones ni convicciones. Acordemos o no con ellas, ya estaban en sus documentos episcopales, en su mensaje anual a los obispos, en sus homilías a los laicos y en toda manifestación de su pensamiento en sus largos años de trayectoria. Lo que cambió no fue Bergoglio, sino su impacto como Francisco. Pues Bergoglio llegó al papado con el objetivo claro de transformar la iglesia  con pasos lentos pero seguros, sin claudicar pero esperando el momento oportuno, sabiendo que la resistencias internas serian muchas y las criticas externas aún más”.

Sus mensajes no dejan dudas: “Quiero pastores con olor a oveja” (sobre la necesidad de que los hombres de la Iglesia se acerquen al pueblo, que sean parte de él) no solo es una premisa, sino también una crítica al accionar de la cúpula vaticana hasta ese momento, alejada  de la sociedad. No le ha sido ni le es fácil el recambio, pues  las cúpulas nacionales también  estaban en línea con la vaticana. Entonces  encontrar los reemplazos adecuados lleva su tiempo, y no siempre le han dado resultados, ha tenido sus tropiezos y seguramente  tendrá algunos más.  Él mismo dio un ejemplo de esa renovación cuando decidió  vivir en Santa Marta: quería estar más cerca y compartir con sus servidores  y a la vez no dejarse entornar por la curia. En línea con sus pensamiento escribió tres  encíclicas ejemplares: “Lumen fidei”, sobre la fe (29 de junio de 2013). “Laudato si’”, sobre el cuidado de la casa común (24 de mayo de 2015) y “Fratelli tutti”, sobre la fraternidad y la amistad social (3 de octubre de 2020). En ellas nos habla de la fe en Dios, del cuidado de la tierra y el ambiente  y del encuentro del hombre con el hombre, el fin de una Iglesia terrenal, construida por todos sus fieles en armonía con la producción de los frutos de los que vivimos  y con una relación amena con todos los seres del mundo; y en cuanto a los seres humanos específicamente la concordia más allá de sus creencias y pensamientos. En algunos puntos  es  una reformulación de lo expresado en su  Teología del hombre libre, es el sustento intelectual de los cambios prácticos que lleva adelante.

Siguiendo con las palabras de Bergman:

“El Evangelio según Francisco:

Como argentinos aún frustrados esperando su visita a su tierra natal, quedamos atrapados por la visión corta y coyuntural de la baja política doméstica ante un hombre que infalible e imperfecto como él mismo se asume, como “pecador” dando cuenta de su vulnerable humanidad, se elevó a la dimensión global con un mensaje universal que se aleja de la corta y sesgada visión polarizante de nuestra cotidianidad local. Francisco supera toda grieta en la que se quiera hundir a Bergoglio. Así como Bergoglio supo decir aquí en nuestro país que el desafío es el de “ponerse la Patria al hombro” , también lo hizo Francisco en su Pontificado al “ponerse el Vaticano al hombro”; un vía crucis que aún con obstáculos avanza sólido y firme”.

En 1 Bula, 5 Exhortaciones Apostólicas, alrededor 30 Cartas Apostólicas y 6 Constituciones Apostólicas, Francisco nos expresa su pensamiento, y explica su acción, que no solo va por el camino interno con la renovación, sino con los vínculos de  la Iglesia con la sociedad y los estados. Así la diplomacia Vaticana, exaltada por sus pares de diversas latitudes por no tener yerros, tuvo sus éxitos y fracasos. Cuando uno se involucra en todo sin meterse en nada es muy difícil que se equivoque. Ahora cuando se involucra, suceden cosas: así como logró la firma de los tratados de paz en Colombia, y sentó a dialogar a E.E.U.U. con Cuba, no pudo lograr el encuentro entre Bolivia y Chile por la salida al mar de la primera, o sigue insistiendo con China por la libertada religiosa, o no pudo lograr un  dialogo interno en Venezuela; del mismo modo que en las relaciones inter credos: logró fomentar  el dialogo inter religioso con los ortodoxos griegos o ucranianos pero se estancó con los rusos.

Francisco sigue siendo Bergoglio. Su línea de pensamiento y acción es la misma. Es él el primer pastor con olor a ovejas.

Nuevamente refiero las palabras de Sergio Bergman, no por comodidad ni por su poder de síntesis, sino por la coincidencia entre un hombre de fe judía (Bergman)  y otro de fe católica (quien escribe).

“Bergoglio, quien sigue habitando en Francisco, nos enseña con su Evangelio que: “El Tiempo es superior al Espacio, que la Unidad prevalece sobre el Conflicto, que la Realidad es más importante que la Idea y que el Todo es superior a las Partes. Cuatro principios, como los cuatro evangelios canónicos que celebran un mensaje salvífico de sentido hermenéutico para nuestros días. Por un lado su magisterio, Francisco como maestro. Fiel a su tradición Jesuita fue un maestro de la comunicación en gestos que encarnaban las virtudes que predicaba.

Una segunda dimensión es la de Francisco como Líder. Un “pastor con olor a ovejas” proponiendo una revolución por evolución en el liderazgo de la Iglesia Católica. Somos testigos de una década de este tipo de liderazgo, cercano a la base de los fieles e implacable con el uso de un poder signado por “el poder para servir”.

La tercera dimensión de este Evangelio según Francisco es su visión como estadista. Francisco es el jefe de estado del Vaticano. Y es aquí donde se pone a prueba la contundencia de cómo no solo visionar un mensaje evangélico con proyección universal y cómo liderarlo, sino cómo transformarlo en una política de Estado. Para nosotros también hay un mensaje a descifrar para interpretar la influencia que tendrá para las próximas generaciones este evangelio según Francisco, el argentino que sin dudas será el de mayor trascendencia para la humanidad toda tanto como maestro, líder y estadista.”

Dijo alguna vez San Juan Bosco “Por conseguir almas para Cristo yo me lanzo hasta la temeridad”. Ese es el Camino de Francisco. Sembrado para lo posteridad, no ha de ser él quien coseche los frutos, sino la futura Iglesia. Un Papa construyendo el camino para sus sucesores.

Ese es nuestro Papa,  el Padre Jorge, el Cardenal Bergoglio o Francisco, siempre el mismo, un ejemplo de rectitud.

Elías Almada- Correo electrónico: almada-22@hotmail.com

Algunas de las fuentes consultadas:

https://noticias.perfil.com/noticias/opinion/el-evangelio-segun-francisco.phtml#:~:text=Bergoglio%2C%20quien%20sigue%20habitando%20en,es%20superior%20a%20las%20Partes.

https://www.periodistadigital.com/cultura/religion/vaticano/20130322/francisco-cuerpo-diplomatico-animo-luchar-pobreza-material-espiritual-edificar-paz-construir-puentes-noticia-689401835408/

https://www.vatican.va/news_services/press/documentazione/documents/cardinali_biografie/cardinali_bio_bergoglio_jm_it.html

https://www.infobae.com/america/mundo/2020/10/21/el-papa-francisco-respaldo-la-union-civil-entre-personas-del-mismo-sexo/

https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20130629_enciclica-lumen-fidei.html

https://www.laprensa.com.ar/405416-Francisco-crea-una-comision-de-cardenales-para-estudiar-la-reforma-de-la-Curia-Romana.note.aspx

https://www.lanacion.com.ar/opinion/cuidemos-la-casa-comun-nid1941728/