Un peligroso delincuente, fue condenado este jueves en juicio abreviado y declarado reincidente. Lo llamativo del caso es que fue llevado a juicio por tres asaltos que cometiera mientras estaba con prisión domiciliaria a la espera de que una condena anterior quedara firme y teniendo colocada una pulsera electrónica que no funcionaba bien.
Sin dudas es un caso para una película de policiales, lo que pasó con Alfredo Gabriel Aguirre (alias Diente), de 31 años, quien el el 20 de diciembre de 2018, asaltara junto a otros tres cómplices las instalaciones del obrador de COPUL, ubicadas en calle 30 del Oeste, entre Artusi y Belgrano.
Diente, junto a su hermano Silvio Ezequiel Aguirre, (a) «Enano» profugo 3 años, la remisera Sandra Noemí Cabrera, (a) «Mimí», y el entregador Néstor Fabián Bassi, fueron todos condenados, pero se estaba a al espera de que la sentencia quedara firme, dada las apelaciones interpuestas.
La inseguridad de la seguridad
Mientras esto sucedía, Alfredo Gabriel Aguirre estuvo con prisión domiciliaria y usando pulsera electrónica, un elemento muchas veces solicitado por las Defensas de delincuentes, para que sus clientes no sean remitidos a la cárcel preventivamente y que sostienen son muy seguras.
Lamentablemente esto no fue lo que ocurrió con “Diente”, ya que durante su “encierro domiciliario”, se fue y cometió tres robos, aparentemente aprovechando la falla del dispositivo no tan seguro.
El primer hecho fue el 28 de junio de 2022, siendo aproximadamente las 21:40 hs., cuando sorprendió a un mensajero en calle Dra. Ratto casi llegando a Defensa Sur y amenazándolo con un arma de fuego le sustrajo la billetera y su celular.
El segundo robo fue el 24 de julio de 2022, siendo aproximadamente 07.30 hs., cuando interceptó a una mujer que caminaba por Defensa Sur y calle Calderón, a la que amenazó con una navaja, robándole la mochila para luego salir corriendo del lugar.
El tercer atraco fue el 13 de septiembre de 2022, cerca de las 18:15 cuando dos mujeres iban caminando por la zona de la Defensa Sur, y al llegar a calle Dra. Ratto, son sorprendidas por Aguirre que les exigió la entrega del teléfono celular, negándose las nombradas a ello, por lo que comenzó un forcejeo y amenazas con una supuesta arma de fuego, para finalmente sacarle uno de los aparatos celulares y escapar.
Estos hechos, que dejaron en evidencia que los dispositivos electrónicos de seguridad no son tan seguros, llevaron a Aguirre a afrontar otro posible juicio, pero so abogado representante, doctor Pablo Sotelo y la fiscal, doctora Gabriela Seró, dada la carga de pruebas existentes, decidieron llegar a un acuerdo de juicio abreviado y solicitaron una pena única de 6 años y medio de prisión, debiéndose tener en cuenta que Aguirre tenía pendiente 4 años de la pena anterior, por lo que se unificaron, quedando la pena en 9 años de prisión de cumplimiento efectivo.
Se debe aclarar que Aguirre fue condenado por «Robo calificado por el uso de arma cuya aptitud no puede ser acreditada», «Robo calificado por el uso de arma», y «Robo Simple», en concurso real.
Este abreviado fue finalmente homologado por la doctora Nadia Benedetti de Villaguay, que fue la jueza interviniente, por lo que Aguirre seguirá preso en una Unidad Penal, cumpliendo la pena unificada.




