Primer título de Fangio en la Fórmula 1: Siendo poco más que un niño abandonó sus estudios para dedicarse a la mecánica automotor y participar en competiciones no oficiales. Así vemos que en 1929 obtuvo el segundo puesto a bordo de un Chevrolet serie AB como acompañante del piloto Manuel Ayerza en una competencia zonal que se llevó a cabo entre Coronel Vidal y General Guido. Volvió a participar como acompañante sobre un Plymouth modelo 1929 junto a su cuñado José Brujas Font en el circuito de tierra denominado “La Chata” que bordeaba el campo en donde actualmente se erige el Aero Club. Luego de cumplir con el servicio militar, en 1932 instaló un taller mecánico rudimentario en sociedad con su amigo José Duffard. Su padre Loreto les proporcionó un terreno frente a su casa donde edificaron el taller y el futbolista Francisco Cavalloti aportó un viejo camión como capital. Jugaba al futbol y practicaba boxeo al mismo tiempo. Con el seudónimo de “Rivadavia” (nombre del primer equipo de fútbol en el que participó), debutó como piloto en una carrera no oficial en el circuito de Benito Juárez a bordo de un taxi Ford A. A causa de fundir una biela debieron abandonar la competencia cuando marchaban terceros a dos vueltas de la línea final. Poco después, fue descalificado en Gonzales Chaves por llegar tarde al circuito con un Ford A. En 1938 se produce su debut en Turismo Carretera en un Ford V8. En 1940 pasó a competir con Chevrolet, con el cual obtuvo el Gran Premio Internacional del Norte y se consagró como Campeón Argentino de Turismo Carretera, repitiendo el logro al año siguiente. Luego compitió en las categorías de Fuerza Libre (antecesoras de la Mecánica Argentina Formula 1) donde ganó en cuatro ocasiones, desde 1947 a 1949 con un Volpi-Chevrolet y en 1950 con un Talbot. Lo atrajo la F1, los autos de Fórmula que corrieron en los Grand Prix. Esa categoría en 1948 compitió en la Argentina, que fue el primer país fuera del Viejo Mundo en tener una temporada internacional, con fechas en circuitos callejeros en la Ciudad de Buenos Aires, en Palermo y la Costanera Norte; en Mar del Plata y en el Parque Independencia de Rosario.
Ya con la colaboración del gobierno argentino, comenzó a participar en los Grandes Premios del continente europeo. Fue por intermedio del presidente del Automóvil Club Argentino (ACA), Francisco Borgonovo, quien le consiguió presupuesto del Gobierno Nacional para poder correr en esos eventos.
El Gral. Perón en esos tiempos le bridó un gran apoyo económico al deporte, tanto en infraestructura, organización de eventos, como en la preparación y reconocimiento a los deportistas, Buenos Aires fue sede del Mundial de básquet de 1950 y los Juegos Panamericanos de 1951, los medallistas Olímpicos recibían casas por sus logros, por citar algunos ejemplos. Tambien debemos decir que muchos de eso deportistas, aun sin ser simpatizantes del peronismo sufrieron al persecución de la Revolución Libertadora/Fusiladora.
Fangio era uno de los 141 volantes inscritos para competir en el Gran Premio de América del Sur, conocido popularmente como “la Buenos Aires – Caracas” que abarcó 9579 kilómetros entre Buenos Aires y Caracas, Durante el trayecto, programado en 14 etapas, el Chevrolet 1939 que piloteaba cayó en una hondonada en los precarios caminos peruanos de montaña en la noche del 29 de octubre de 1948. Los organizadores habían decidido que gran parte de ese tramo se efectuara de noche a pesar del cansancio de los corredores ya que Perú transcurría un momento político tenso y se temía un levantamiento militar durante el desarrollo de la carrera. El accidente no solamente inutilizó su vehículo sino que le causó la muerte a su copiloto, Daniel Urrutia.
Desde 1947 a 1958, compitió en Grandes Premios de manera oficial para las marcas Mercedes, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari obteniendo cinco títulos mundiales y dos subcampeonatos. En 1949 Fangio ganó siete carreras, incluidas competencias en Europa. Se consolidó a nivel internacional y en 1950, en la primera temporada de la F1, con la escudería Alfa Romeo fue subcampeón detrás de su compañero de equipo, Giuseppe Farina.
Para 1951 siguió ligado a la casa de Milán y su gran oponente fue Áscari, con quien tuvo una rivalidad deportiva, pero mucha camaradería, ese duelo llegó a su punto más álgido en el que definieron el título. Fue una temporada apasionante, polémica, con estrategias y órdenes de equipos (como hoy). Y en la recta final hasta hubo sabotajes y una apuesta entre los contendientes. Era la época del gran romanticismo. Los pilotos no cobraron fortunas y las medidas de seguridad no existían, los corredores competían con un pantalón largo, una camisa o remera, guantes, un casco de algodón o seda y antiparras. Los coches desarrollaban velocidades de hasta más de 250 km/h. Y el riesgo se potenció en escenarios semipermanentes como Bremgarten (Suiza), Reims (Francia), Pedralbes (España) u otros que mezclaban circuitos cerrados con rutas abiertas como Spa-Francorchamps (Bélgica) y Nürburgring (Alemania).
Junto a Fangio en Alfa Romeo estaban Farina, Luigi Fagioli y Felice Bonetto; mientras que en Ferrari acompañaron a Áscari sus compatriotas Luigi Villoresi, Piero Taruffi y nuestro José Froilán González, siempre recordado por ser el primer piloto que le dio un triunfo a la escudería del Cavallino Rampante.
El campeonato comenzó el 27 de mayo en Suiza, donde el Chueco hizo el mejor tiempo clasificatorio y venció bajó la lluvia mientras que Ascari, que corrió con quemaduras por un accidente en una competencia de la Fórmula 2, terminó sexto. Fangio volvió a vencer en Reims, donde él y Ascari desertaron por fallas mecánicas, pero sus equipos ordenaron que volvieran a pista con los coches de Fagioli y González, respectivamente. Ascari superó a Fangio y heredó la punta, pero luego se retrasó por inconvenientes en los frenos, aunque pudo terminar segundo. El balcarceño logró la victoria que fue compartida con Fagioli, el ganador más longevo de la historia de F 1 con 53 años. A los pocos días el italiano dejó el equipo enojado por la decisión de tener que cederle su monoposto al argentino. El 14 de julio los máximos contendientes al título se rindieron ante otro argentino que hizo historia para Ferrari: José Froilán González venció en Gran Bretaña y le dio la primera victoria a la Scuderia en la Máxima. Fangio completó el 1-2 albiceleste. A pesar de la deserción de Ascari por fallas en la caja, el éxito de Froilán en Silverstone ratificó el avance del modelo 375. Se encendió la alarma en Alfa Romeo, que ya empezó a complicarse por el alto consumo de combustible y las paradas por los reabastecimientos, (150 litros/100 km) contra (35 litros/100 km) de Ferrari. Ascari consiguió un doblete en Nürburgring (Alemania) y Monza (Italia), dos catedrales del automovilismo. En la primera carrera (29/7) Fangio logró ser escolta, aunque en la segunda (16/09) desertó por la rotura de motor, el auto del argentino sufrió un sabotaje por algunos integrantes de su equipo, de quienes se sospechó pudieron ser sobornados por el equipo rival. Desde ya que fueron despedidos.
El 28 de octubre en el circuito callejero en Pedralbes, en Barcelona se llegó al capítulo final, Fangio puntero del torneo con solo tres puntos de diferencia sobre Ascari. En los días previos, para calentar el clima, los candidatos al título hicieron una apuesta: el que ganara debería pagar una fiesta y el perdedor elegiría el lugar. El italiano marcó la pole positions, aunque su equipo se equivocó en la estrategia. Queriendo lograr una mejor performance en carrera y achicar el desgaste de las gomas, eligieron las de 16 pulgadas contra las de 18. Lo que no tuvieron en cuenta fue que en una competencia de 442 km de recorrido total el asfalto iba a ser muy abrasivo. Además, Alfa Romeo hizo correr el rumor de que llevaría tanques de nafta adicionales en carrera para evitar hacer recargas. Pusieron uno falso en cada coche. Ferrari “compró” la simulación de su rival y cambió su plan de detenciones en los boxes. Fangio, que tuvo un fuerte dolor de cabeza, largó segundo y en la cuarta vuelta superó a Ascari. El consumo del caucho fue letal para los pilotos ferraristas. González fue el primero que cambió sus ruedas para usar las de 18 pulgadas. Ascari también, pero ya fue tarde. Venció Fangio, que alcanzó el primero de sus cinco títulos en la categoría reina. El italiano terminó cuarto en la carrera detrás de Farina y Froilán, quien culminó tercero en el certamen. dos argentinos entre los tres primeros en un campeonato de F1, algo que se repitió en 1954, con el subcampeonato del propio Cabezón (como también se lo apodó a Froilán) detrás del Chueco.
Era un 28 de octubre de 195, llegaba el primero de sus 5 títulos, “El chueco” ya era Don.
Elìas Almada
Correo electrónico: almada-22@hotmail.com
Fuentes: Infobae, Campeones, museo Fangio




