El más popular músico uruguayo dejó de existir este miércoles a los 83 años tras batallar contra una pulmonía.
Tras tres semanas de internación por una neumonía bilateral, este miércoles falleció Ruben Rada, el más popular de los músicos uruguayos, a los 83 años, según confirmó su familia en redes sociales.
Las muestras de dolor provienen de todas partes y de distintos ámbitos: colegas compatriotas, músicos del exterior, expertos o simples admiradores de su obra y su figura, miles de personas que no pueden creer que el veterano músico, que hacía poco habían visto en pantallas o aun en algún festival multitudinario, ya no estará tocando en vivo, aunque sus canciones permanezcan.
Querible y deslumbrante, Rada no accedió a la masividad de forma inmediata, y su carrera incluyó diversas salidas al exterior, así como incursiones en actividades paralelas a la música, como el humor y la televisión.
Vinculado a la música desde su niñez como integrante de la comparsa Morenada, en la década de 1960 fue cofundador del candombe beat –fusión de tambores, rock, soul y jazz – desde agrupaciones como El Kinto, con Eduardo Mateo; luego Totem, con Eduardo Useta, Enrique Rey, Chichito Cabral, Roberto Galletti y Daniel Lobito Lagarde, y más tarde gracias su participación en proyectos de los hermanos Fattoruso, como el conjunto Opa y su aclamado álbum Magic Time(1977), que lo acercó a figuras como Ray Barretto, Hermeto Pascoal y Flora Purim.
Su vínculo con los Fattoruso venía desde tiempo atrás: “Ensayaban Los Shakers y yo a veces tocaba un redoblante y un platillo. Éramos muy amigos, tocamos años juntos. Cuando se fueron a Argentina yo trabajaba con ellos con los Hot Blowers. Me querían llevar pero el productor dijo que como ellos imitaban a los Beatles yo no entraba en el paquete: no era blanco ni tenía cerquillo. Entonces quedé afuera y al poco tiempo Osvaldo me mandó a buscar. Gracias a él conocí a un montón de gente en Buenos Aires, estuve un año con Los Shakers y después me vine a Montevideo. Con Osvaldo nos divertíamos muchísimo”, dijo a la diaria en 2012.
Luego de años de residencia en Argentina y México, regresó a Uruguay a fines de la década de 1990. En el año 2000, con la aparición de Quién va a cantar, su álbum número 18, consiguió ser profeta en su tierra: los diez temas fueron éxitos absolutos y el álbum se volvió cuádruple disco de platino en nuestro país.
Más allá del suceso de ese disco, a lo largo de sus siete décadas en el espectáculo fue autor de decenas de temas con enorme llegada, como “Manos”, “Las manzanas” y, con Totem, “Negro”. Dice la letra de este último: “Negro que vivís cantando, negro que vivís soñando / Negro que cantás desnudo, negro no seas tan, volvé / Volvé a cantar, si vos no cantás no va”. “Si te maltratan, tenés que pelear, meterle con todo, y si te echan, pelear, pero tenés que hacerlo”, explicaba a la diaria sobre el origen de ese tema.
Se identificaba con “el tipo que quiere que todo el mundo esté feliz, pero en el fondo es triste”, según confesó en 2011. “Una de mis canciones más importantes es ‘Aquel payaso’, que está en mi primer disco, Las manzanas [1969]. Siempre me gustó hacer chistes. De hecho, en los conciertos quiero que la gente se divierta. Si canto una canción triste, por ejemplo, ‘Mi paísʼ, el público se emociona, y en seguida trato de salir con una divertida”.
“De todo lo que yo canto, el 40% viene de la música clásica. No tenemos nada que inventar, pero le buscamos la vuelta para hacer cosas distintas”, dijo en su última entrevista para la diaria, en la que anunciaba su espectáculo conjunto con la murga Agarrate Catalina y el cantautor argentino León Gieco.
Aunque no se consideraba un conductor televisivo, Rada se hizo una cara conocida para una gran cantidad de uruguayos desde las pantallas. Fue parte del humorístico El show del mediodía desde sus inicios, en el año 1966, gracias a su proximidad con el músico y cómico Cacho de la Cruz, y esporádicamente formó parte de distintos ciclos en Uruguay y Argentina, como el programa de entretenimientos El Teléfono, en la década de 1990, y Décadas, junto con Victoria Rodríguez.
Incansable e imparable, recibió todo tipo de reconocimientos y distinciones, pero nunca dejó de componer y actuar en vivo. Diariamente se reunía con el tecladista Gustavo Motemurro para trabajar durante horas: “Trae toda la música adentro de su cabeza y lo que yo hago simplemente es transformarla: la meto en la compu y trato de llevarla a cabo, de que suene. Le doy una mano en lo que él no tiene, la formación, el manejo de las máquinas. Él me describe todo lo que va sintiendo, me dice ‘un bajo que haga así’ y me canta la línea de bajo o el beat de la batería. Mi función es bastante simple –estar rápido ahí con las máquinas y el piano para armonizar–, pero él te da todo muy resuelto, tiene muy claro qué quiere”,dijo Montemurro a la diaria en 2023.
Hace tan solo un mes había anunciado su nuevo proyecto, una emisión musical online y se aprestaba para el regreso a los escenarios de Totem en octubre.
Velatorio
Según anunció la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, Rada será velado en el Salón de los Pasos Perdisos este jueves a de 14.00 a 21.00.
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