sábado, agosto 29, 2026

Avalos: » Argentina tiene una deuda con los jubilados y no admite más prórrogas»

En el marco del Día de la Ancianidad, la presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Juana Avalos, remarcó a AIM que el reclamo de los jubilados «excede lo salarial» y advirtió que la caída del poder adquisitivo obliga a un sector que trabajó toda su vida a resignar medicamentos y alimentos.

Con motivo del Día de la Ancianidad, Juana Avalos, presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de ATE, volvió a poner en agenda un reclamo que, según explicó, «no es un capricho ni un privilegio, sino la exigencia de un país que no abandone a quienes lo construyeron».

Al respecto, Avalos hizo referencia a las marchas de los miércoles frente al Congreso, sostenidas semana tras semana pese a la represión y los vetos presidenciales. «Con bastones, con sillas de ruedas, con la bandera argentina, los jubilados vuelven una y otra vez. No piden un privilegio, piden que sus haberes alcancen para vivir», señaló.

La dirigente vinculó ese reclamo con el impacto directo del ajuste sobre la vida cotidiana: «La suba constante de los medicamentos, de los alimentos, de los servicios básicos golpea con particular dureza a un sector que no tiene margen para reorganizar su economía doméstica».

Consultada sobre la situación económica del sector, Avalos coincidió con los informes que muestran que el haber mínimo perdió terreno frente a la inflación acumulada. «Para buena parte de los jubilados esto se traduce en decisiones que duelen: partir las pastillas por la mitad, discontinuar tratamientos, resignar alimentos frescos. La brecha entre lo que cuesta envejecer con dignidad y lo que se cobra como jubilación se agrandó de una manera alarmante», sostuvo.

La titular del Centro de Jubilados de ATE también se refirió a los vetos del Poder Ejecutivo a las leyes de movilidad jubilatoria y de emergencia en discapacidad. «Cada veto reabre la discusión sobre las prioridades del ajuste fiscal y sobre quiénes terminan pagando, de su propio bolsillo, el equilibrio de las cuentas públicas», cuestionó.

«Una deuda histórica»
De cara al Día de la Ancianidad, Avalos insistió en que reivindicar a los jubilados «no es solo una cuestión de números». «Es reconocer una trayectoria de trabajo, de aportes y de construcción colectiva. Ninguna épica de ‘orden fiscal’ puede edificarse sobre el sacrificio de quienes ya no tienen tiempo para esperar», afirmó.

Y cerró: «La calle expone lo que los despachos oficiales intentan minimizar: la Argentina tiene una deuda pendiente con sus jubilados, y esa deuda no admite más prórrogas». Fuente AIM