Sucedió en Mar del Plata y sacudió a la opinión pública a nivel nacional. El hecho se conoció luego de que la responsable del lugar revisó las filmaciones internas. El agresor fue apartado de su puesto de trabajo, aprehendido y deberá afrontar la causa penal que será en libertad. Ya tendría antecedentes. El caso haber el debate de contar con cámaras obligatorias y de la selección de personal.
La Justicia de Mar del Plata investiga un presunto caso de maltrato contra dos adultas mayores ocurrido en una residencia geriátrica de esa ciudad, luego de que las cámaras de seguridad del establecimiento registraran las agresiones que habría cometido uno de sus empleados, quien ya fue desvinculado. Las imágenes se hicieron virales y genera el repudio de toda la comunidad que en redes exige justicia.
Esto demuestra la importancia de exigir a este tipo de hogares de ancianos de contar con cámaras de seguridad para poder controlar las 24 horas lo que sucede y garantizar que nuestros mayores cuenten con la debida atención y cuidado, sistemas de vigilancia que no todos estas residencias o geriátricos (como se denominen) tienen colocados.
No es la primera vez que situaciones como estas se viven en este tipo de servicios y Concepción del Uruguay ya tuvo antecedentes que demandaron intervenciones de la Justicia.
Es importante que las personas con mayor vulnerabilidad, como lo son los niños y los ancianos, se vean protegidos y bien cuidados por quienes tienen esa función y en quienes las familias depositan su confianza.
En el caso que sacude hoy a la opinión pública a nivel nacional, la denuncia fue presentada por la responsable del lugar, quien revisó las filmaciones internas luego de que los familiares notaron lesiones sospechosas en los residentes.
La causa fue caratulada como lesiones leves y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Composición Temprana de Conflictos Penales, que continuará con las actuaciones para esclarecer lo sucedido, identificar formalmente a las víctimas y determinar las eventuales responsabilidades penale. El hecho pone en alerta a quienes son responsables de estos hogares de adultos a la hora de seleccionar a su personal.




