El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda de calle Tucumán al 400. Lo que comenzó como una investigación por un ilícito derivó en la intervención de la División de Drogas Peligrosas.
A partir de una denuncia penal radicada en los últimos días, el personal de la Jefatura Departamental de Colón llevó adelante una minuciosa investigación que culminó en un importante procedimiento. Lo que comenzó como la búsqueda de pruebas por un delito común, terminó destapando un punto de fraccionamiento de sustancias prohibidas y una flagrante violación a las medidas dispuestas por la Justicia.
Con las pruebas colectadas por los investigadores, la Magistratura interviniente libró una orden de allanamiento y requisa domiciliaria para una finca ubicada en calle Tucumán al 400, en la ciudad de Colón. En horas de la tarde de ayer, los efectivos irrumpieron en la propiedad, logrando el secuestro de diversos elementos que guardan relación directa con la causa de origen. Sin embargo, el panorama dentro de la vivienda dio un giro inesperado.
Hallazgo de estupefacientes en plena requisa
Durante la inspección del inmueble, los uniformados hallaron elementos que obligaron a convocar de urgencia al personal de la División de Drogas Peligrosas. Tras realizar los test reactivos correspondientes, los especialistas confirmaron las sospechas y procedieron al secuestro de cocaína, una balanza digital y diversos elementos destinados al fraccionamiento y estiramiento de la sustancia.
Dos sospechosos violaban la prisión domiciliaria
En el lugar se procedió a la correcta identificación de cuatro personas, todas mayores de edad. Al compulsar sus datos en el sistema policial, saltó una grave irregularidad: dos de los identificados debían estar cumpliendo prisión domiciliaria.
Uno de ellos ya estaba bajo la lupa de los investigadores, quienes mediante tareas de campo y análisis de indicios habían detectado previamente que el sospechoso solía quebrantar la medida de coerción ordenada por la Justicia.
Estado de la causa: La totalidad de los elementos incautados y el informe sobre el quebrantamiento de las prisiones domiciliarias fueron elevados a la Magistratura interviniente, que ahora deberá determinar la nueva situación procesal de los involucrados.




