martes, junio 30, 2026

Promesas incumplidas: la Escuela N° 92 sigue cerrada sin obras y los alumnos faltan a clase porque el colectivo prometido nunca llegó

El establecimiento de nivel inicial y primario fue clausurado el 6 de abril debido al abandono edilicio. La Dirección Departamental de Escuelas prometió un transporte gratuito para reubicar a los 200 estudiantes en tres colegios alejados, pero el servicio jamás comenzó. «Nos dijeron que los tiempos de los padres no son los de ellos», denunciaron.
A casi tres meses de que el Gobierno provincial dispusiera el cierre preventivo de la Escuela N.º 92 «Tucumán» debido a las severas deficiencias edilicias que arrastraba desde el inicio del ciclo lectivo, la comunidad educativa se encuentra en una situación crítica. La promesa oficial de garantizar el traslado de los alumnos hacia los nuevos establecimientos asignados fue incumplida, lo que ya está provocando un alarmante nivel de ausentismo escolar en pleno invierno.
La problemática se originó luego de que la institución no recibiera las refacciones necesarias durante el receso de verano. Ante el peligro que representaba el estado del edificio (situación que fuera corroborada por 03442 en su recorria a inicios del año), el pasado 6 de abril las autoridades comunicaron de forma imprevista a los padres que los casi 200 alumnos de los niveles inicial y primario debían ser distribuidos y reubicados en tres instituciones de la ciudad: las escuelas Avellaneda, Viamonte y Benjamín Victorica.

El colectivo que nunca apareció y la insólita respuesta oficial

Al tratarse de traslados que implican largas distancias para las familias de la zona, el propio Gobierno se comprometió formalmente a disponer de un servicio de colectivo urbano gratuito para llevar y traer a los chicos en cada turno. Sin embargo, el transporte jamás inició sus recorridos.

Ante la falta de respuestas, los tutores damnificados —que reúnen a unos 160 alumnos inscriptos y habilitados para el transporte— iniciaron un plan de lucha que incluyó movilizaciones hacia la sede de la Dirección Departamental de Escuelas y jornadas de visibilización en las puertas de la propia Escuela 92.

“La respuesta que nos dieron en la Departamental es que el tema no dependía de ellos y que teníamos que esperar. Nos dijeron textualmente que los tiempos de los padres no son los tiempos de ellos”, relató indignada María, una de las madres afectadas, en diálogo con colegas de BABEL DIGITAL.

Ausentismo por el frío y obras paralizadas

La falta de conectividad obligó a muchas familias a tener que costear transportes privados o realizar extensos trayectos a pie o en motovehículos bajo condiciones climáticas adversas, una situación que se tornó insostenible con la llegada de las bajas temperaturas. “Por las grandes distancias, y encima por el frío de invierno, hay chicos que ya están faltando a clases de forma reiterada”, aseveró María, advirtiendo sobre el daño pedagógico que sufren los menores.

Para colmo de males, el motivo central por el cual la comunidad educativa aceptó la mudanza forzada se encuentra paralizado. A pesar de que el desalojo del edificio se concretó el 6 de abril bajo el argumento de iniciar una refacción integral de urgencia, los padres confirmaron que los arreglos edilicios en la Escuela Tucumán nunca comenzaron, exhibiendo un panorama de abandono total por parte de las áreas de Arquitectura de la provincia.