Dios contempló su creación y decidió completarla: creó a la mujer para dotar a su obra de sensibilidad, coraje, amor, dolor creativo, entrega, prolongación de la vida y compromiso. En este día, nacido del martirio de la adolescente santafesina Chiara Páez, ratifiquemos nuestro compromiso y luchemos con todas nuestras fuerzas para que nunca más una hija, madre, tía, nieta, hermana o amiga sufra golpes, humillaciones, muerte, opresión o desvalorización; y, desde cada lugar, luchemos con todas las fuerzas para que el tributo de este día incluya a todas en realización y alegría.
En estos momentos en los que desde el poder se cuestionan fuertemente los derechos adquiridos desde la justicia social, opongamos nuestra fuerza para evitar la caída de esos logros que significan la muralla al patriarcado, la sumisión, el avasallamiento y la disparidad de ganancias. Realmente, la aniquilación de la justicia social es la anulación de los derechos logrados por la mujer durante años de lucha. En custodia de nuestra capacidad de amar y hacer, luchemos por una humanidad donde seamos humanamente diferentes y socialmente iguales.
Reiteramos nuestro absoluto repudio al desmantelamiento de políticas claves de prevención, lo cual disminuye terriblemente la respuesta del Estado frente a las violencias de género y femicidios, con un lógico traslado de este impacto a las provincias y municipios. La ausencia de un organismo específico, la nulidad presupuestaria y las aseveraciones negacionistas que pretenden terminar con la figura del femicidio en el Código Penal dejan desprotegidas a las víctimas, y esconden la reestructura de dominio del patriarcado y la pretendida supremacía machista. Por eso hoy marchamos con más fuerza: “PARA GARANTIZAR A MUJERES, NIÑAS Y DISIDENCIAS UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIAS” (AIA)
Prof. Celeste Pérez




