La peligrosa secuencia ocurrió este lunes por la tarde en la zona oeste de la ciudad. El conductor de la máquina pesada embistió a dos vehículos y continuó su marcha. La Policía debió apuntarle con escopetas para lograr que detuviera la marcha. Dos personas terminaron hospitalizadas.
Momentos de extrema tensión, pánico y peligro se vivieron en las últimas horas de la tarde de este lunes en Concordia. El conductor de una máquina retroexcavadora en evidente estado de ebriedad protagonizó un raid delictivo y vial sumamente peligroso, embistiendo varios automóviles particulares antes de ser interceptado y rodeado por las fuerzas de seguridad. Como consecuencia de los impactos, dos personas debieron ser trasladadas de urgencia al nosocomio local.
El cinematográfico episodio se inició sobre la Ruta Provincial N.º 4 —uno de los principales accesos a la localidad— cuando la pesada maquinaria de obra giró de manera imprevista hacia la calle Paula Albarracín de Sarmiento.
Choques en cadena, destrozos y fuga
En esa primera arteria, la retroexcavadora embistió violentamente a un automóvil Fiat Siena de color blanco, provocándole severos daños materiales en su estructura y heridas a sus ocupantes. Lejos de detener la marcha para auxiliar a las víctimas o tomar dimensión de lo ocurrido, el operario aceleró y continuó avanzando de forma temeraria.
Apenas unos metros más adelante de ese primer choque, la máquina volvió a colisionar, esta vez contra un Renault de color negro que se encontraba correctamente estacionado sobre la calzada.
Tras este segundo impacto, y mientras los transeúntes y vecinos comenzaban a comunicarse desesperadamente con la línea de emergencias policiales, el maquinista emprendió una fuga por diferentes calles de la zona interna, doblando luego por calle Gregoria Pérez y continuando su marcha por calle Las Magnolias.
Detención a punta de escopeta
Finalmente, un rápido operativo cerrojo montado por los móviles de la Policía de Entre Ríos logró cortarle el paso a la gigantesca máquina. Sin embargo, el conductor se resistía a apagar el motor. Según relataron testigos presenciales del procedimiento a los medios locales, «la Policía tuvo que apuntarle con las escopetas para que finalmente frenara» y descendiera de la cabina.
Al ser reducido, los uniformados constataron que el operario presentaba signos inequívocos de una severa intoxicación alcohólica. Vecinos de las inmediaciones señalaron que el hombre reside en ese mismo barrio y confirmaron de manera tajante que “estaba muy borracho” al momento de subirse al vehículo y desatar el caos.
Fuentes sanitarias confirmaron que dos personas debieron ser hospitalizadas a raíz de los traumatismos sufridos durante las colisiones. En tanto, el operario quedó inmediatamente detenido a disposición de la Unidad Fiscal en turno, bajo los cargos de conducción peligrosa, daño y lesiones, mientras se le practicaban los test de alcoholemia de rigor y se procedía al secuestro de la retroexcavadora. FUENTE ONCE




