El intendente José Eduardo Lauritto detalló la compleja situación financiera del municipio, explicó que el presupuesto anual es de $59 mil millones, pero sufren la pérdida de grandes contribuyentes. Además, analizó a fondo el Procedimiento Preventivo de Crisis de la firma avícola y la destrucción de empleo en la ciudad.
Explicó cómo impacta la recesión nacional en las arcas municipales y encendió las alarmas por la fuerte pérdida de puestos de trabajo genuinos tras las reestructuraciones de las dos principales empresas con base local: la petrolera YPF y la firma avícola Granja Tres Arroyos.
Si bien reconoció una leve y reciente recuperación en la llegada de fondos coparticipables, el equilibrio sigue siendo sumamente frágil. «Cuando asumimos, el 52% de los recursos eran nacionales y provinciales y el 48% municipales. Hace unos meses esa relación se había invertido. Hoy estamos nuevamente en un esquema cercano al cincuenta y cincuenta», graficó el intendente.
Recordó que en marzo la ciudad sufrió un desplome generalizado. «Somos un municipio que normalmente recauda entre 3.300 y 3.600 millones de pesos mensuales. En marzo tuvimos una caída cercana a los 500 millones de pesos».
Sobre el cierre de la YPF expresó que “Perdimos aproximadamente 24 millones de pesos mensuales que aportaba YPF. Mantuvimos gestiones ante las autoridades de la firma para intentar revertir la decisión, pero es una medida adoptada que no tendría marcha atrás», lamentó, sumando a esto la desparición de otras pymes que bajaron sus persianas o redujeron drásticamente sus tasas.
Sobre la crisis en Granja Tres Arroyos dijo que «el problema es si hay dinero. El tramo más complejo de la exposición del intendente se centró en la delicada situación de Granja Tres Arroyos, el motor de empleo privado de la región. Tal como es su costumbre, repasó la evolución de la firma y remarcó el severo impacto social del ajuste de personal que la empresa viene ejecutando desde hace un año, explicando la preocupante pérdida de masa laboral en la planta de faena local y sus unidades satélites. De GTA dependen cerca de 1.280 trabajadores directos en la planta de faena de Concepción del Uruguay. “Lo que perdió Concepción del Uruguay en materia de empleo es muy importante”, y que el punto ya no pasa por las discusiones gremiales previas o las reestructuraciones edilicias, diciendo que la empresa no tiene dinero y ese es un problema.
Fiel a sus estilo, dijo que “No soy de los que creen que los conflictos se arreglan gritando. Lo mejor que nos puede ocurrir es encontrar una solución que preserve la actividad y las fuentes de trabajo. Acá no hay buenos ni malos. Lo que hay que ver es cómo aparece el dinero para que la actividad pueda seguir adelante”, concluyó Lauritto.




