“La Industrial”. Con ese nombre no formal pero muy arraigado en la comunidad uruguayense, la Escuela de Educación Técnica N° 2 “Francisco Ramírez” lleva nueve décadas educando a adolescentes de Concepción del Uruguay y desarrolla con orgullo una sólida propuesta de formación en oficios, reconocida en la provincia.
El acto de celebración del 90° aniversario se realizó este miércoles en el establecimiento, donde el intendente José Lauritto acompañó a la comunidad educativa, encabezada por su rector, Sergio Burgos, quien destacó que “la educación técnica es un motor de desarrollo y crecimiento para nuestra sociedad. Nuestra historia se ha tejido con el vínculo con la comunidad y con el sector socioproductivo, demostrando que la escuela es mucho más que un espacio de aprendizaje, es un puente hacia el trabajo, la innovación y la construcción de ciudadanía”.
Asimismo, el Rector lamentó que “hoy estamos atravesando por políticas que dificultan el normal desarrollo de nuestra actividad educativa, ya que la ley de presupuesto eliminó el piso de inversión obligatoria, modificando la estructura de financiamiento en la formación técnico-profesional”. No obstante, “reafirmamos nuestro compromiso de seguir siendo ‘La Industrial’, una escuela que late junto a su comunidad y que proyecta futuro para las próximas generaciones”.
Por su parte, el Intendente José Lauritto destacó “algo que, creo, representa el sentir de todo Concepción del Uruguay: esta es una de las verdaderas instituciones muy cercanas; y al decir esto, estamos diciendo cómo una institución llega a ser de las más consideradas, de las más queridas, de las más cercanas”.
También rescató, de las palabras del Rector, que el establecimiento “nació en la casa del Director, como tantas otras escuelas” que se volvieron realidad gracias al “esfuerzo de muchos que crecieron en la educación”, a la que describió como “una formidable herramienta, una gran libertad aún de libertad para los seres humanos… La educación sigue siendo una poderosa herramienta para igualar las condiciones de posibilidad de los seres humanos. Y si algo tiene esta escuela, es que unió la producción, la educación y el trabajo, algo de lo que los argentinos debemos sentirnos orgullosos y no debemos abandonar”.
Testimonio docente
Uno de los momentos más emotivos del acto, fue cuando se leyó el mensaje de Celia de Schvartzman, ex docente de la Escuela, quien recordó cómo los estudiantes han logrado insertarse en el mundo laboral a partir de la formación obtenida: “Los ex alumnos de esta Escuela han instalado industrias metalúrgicas, talleres de reparación, o se destacan en la dirección de reparticiones públicas y privadas… Pienso que el alumno de la Educación Técnica ‘Francisco Ramírez’ será el nombre nuevo del mañana para una patria que viva el gozo del progreso y con autoridades dignas y ejemplares”.
La Industrial y su oferta
Ofrece dos orientaciones técnicas: Técnico Electricista con orientación a la Electrónica Industrial y Técnico Mecánico Electricista
Por la noche se dictan los cursos de Tornero, Reparador de PC, Refrigeración y Aire Acondicionado, Soldador Básico y Plegador, Asistente en Electrónica Básica, Electricista en Inmuebles, Auxiliar Mecánico de Motos, Asistente en Imprenta Gráfica y Sistemas Offset, Reparador de TV Digital y LCD, Carpintero de Banco, Montador Electricista Domiciliario, y Auxiliar en Instalaciones Eléctricas Domiciliaria.
La historia de la EET
En la década del ’30, la creación de una escuela industrial de artes y oficios en nuestra ciudad fue considerada por quienes se desempeñaron como diputados nacionales: Juan Morrogh Bernard, Juan Lavayén y Pedro Radío.
En la sesión de la Cámara de Diputados del 10 de junio de 1936 fue tratada la propuesta, con presupuesto para el año siguiente. En 1937, por decreto presidencial fue nombrado como Director de la institución Carlos Félix Loyarte, quien logró acceder por antecedentes y méritos. Aún quedaba por definir donde funcionaría “La Industrial”. Luego de mucho trabajo e insistencia, obtuvieron autorización para funcionar en 2 edificios simultáneamente: la dirección y las aulas en San Martín 878, y los talleres en 9 de julio y 14 de julio.
La escuela llevaba funcionando tres años, cuando se realizó un nuevo contrato de locación en una casa ubicada en Catamarca, 25 de Agosto, Córdoba y Chacabuco.
Los períodos de alquileres concluyeron en 1959, con la adquisición de la propiedad. El nuevo y amplio edificio que se construyó, contó con comodidades fundamentales, aulas espaciosas, gabinetes experimentales, modernas máquinas y herramientas.
En 1960 se autorizó la designación con el nombre de Francisco Ramírez. El edificio fue ampliado y remodelado, inaugurándose la planta baja en 1968, en tanto el edificio actual fue inaugurado en 1979.




