Ocurrió en una vivienda de calles Pringles y Sudamérica, en el Barrio Consejo de la capital provincial. Los investigados achicaron los ingresos con rejas soldadas para retrasar a la Policía. Secuestraron cocaína, detuvieron a dos mujeres y derivaron a dos menores a Minoridad.
PARANÁ— En una contundente muestra de reincidencia criminal, pero también de persistencia operativa por parte de las fuerzas de seguridad, la Dirección General de Drogas Peligrosas desbarató nuevamente un búnker de venta de estupefacientes en el Barrio Consejo. Lo indignante del caso es que el mismo inmueble había sido completamente allanado e intervenido hace apenas 21 días.
La medida judicial fue emitida por el Juzgado de Garantías N.° 4 de Paraná, a cargo del Dr. Julián C. Vergara, con la intervención de la Unidad Fiscal del Dr. Santiago Alfieri, en respuesta a una veloz investigación que acreditó que el clan familiar continuaba comercializando sustancias prohibidas a gran escala bajo la modalidad de narcomenudeo (Ley Provincial N.° 10.566).
Blindaje artesanal para retrasar la irrupción policial
El procedimiento requirió un despliegue de alta complejidad ejecutado por la División Antidrogas, con el apoyo táctico del Comando de Operaciones Especiales (COE) y del Grupo de Infantería Adiestrada (GIA), encargados de romper las medidas de seguridad del lugar.
Al llegar, los efectivos descubrieron que los moradores habían modificado la arquitectura de la casa con un solo fin: ganar tiempo ante una llegada de la Policía. Los delincuentes achicaron el acceso principal haciéndolo más angosto y colocaron una nueva puerta de chapa reforzada y soldada con rejas pesadas, idéntica a una que ya les había sido incautada en operativos anteriores.
Un búnker vigilado: la veloz reposición de la tecnología
Otro punto que sorprendió a los investigadores fue la capacidad económica y logística para reconstruir su red de espionaje en tiempo récord. A pesar de que hace tres semanas se les habían secuestrado todos los dispositivos de monitoreo, la Policía halló e incautó esta vez veinte (20) cámaras de seguridad.
Al momento de la irrupción, cinco de estas cámaras ya estaban operativas y transmitiendo en tiempo real, controlando cada esquina del entorno, mientras que las otras 15 restantes estaban guardadas listas para ser instaladas.
Secuestro de cocaína, detenciones y menores a resguardo
Tras asegurar el perímetro y requisar minuciosamente la propiedad, la Policía de Entre Ríos obtuvo resultados positivos de importancia para la causa penal:
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Droga y dinero: Se secuestraron 30 envoltorios de cocaína ya fraccionados y listos para la venta directa al consumidor, además de una importante suma de dinero en efectivo.
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Electrónica: Se incautaron los 20 dispositivos de vigilancia, teléfonos celulares, una tablet, televisores y diversos equipos informáticos.
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Dos detenidas: La Justicia dispuso la inmediata detención e incomunicación de dos mujeres mayores de edad, quienes quedaron tras las rejas.
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Intervención de Minoridad: En el búnker se encontraban dos menores de edad, quienes debieron ser retirados del ambiente hostil por el personal especializado y trasladados a la División Minoridad bajo los protocolos vigentes.
Finalmente, desde la Jefatura se resaltó que otros dos integrantes de este mismo grupo familiar ya se encuentran cumpliendo prisión preventiva en unidades penales por causas previas de comercialización de drogas, lo que confirma que el domicilio funcionaba de forma permanente como un punto de venta regenteado por el mismo clan.




