Hoy trataremos un tema que es llamativo y muchas veces hay que explicarlos en las jornadas de Astronomía: los satélites artificiales.
Ésas maravillas tecnológicas que permiten que tengamos internet en cualquier lugar están molestando a la Astronomía en forma creciente, aquí, un artículo de un Astrónomo sobre el tema que nos hace replantearnos muchas cosas:
¿Alguna vez viste un destello de Iridium? Durante dos décadas, hasta 2019, estos satélites de comunicaciones brillaban intensamente durante un segundo en el cielo nocturno. Solía verlos por casualidad antes de descubrir que algunos sitios web y aplicaciones podían predecir con precisión cuándo y dónde ocurrirían. Me obsesioné tanto con los destellos de Iridium que organizaba mis sesiones de observación astronómica en torno a ellos.
Finalmente, comencé a intentar tomar imágenes del cielo nocturno justo cuando se producían. ¿Por qué? En una exposición prolongada, el destello producía una luz en forma de diamante.
Era hermoso.
Continué haciendo lo mismo con la Estación Espacial Internacional (ISS), capturándola mientras cruzaba el cielo nocturno, siempre siguiendo un horario preestablecido.
Entonces llegó SpaceX. Tras lanzar los reemplazos sin destellos para Iridium en mayo de 2019, SpaceX comenzó a lanzar su satélites Starlink a la órbita terrestre baja (órbita ubicada entre los 200 y 400 kms. de altura).
Hubo quejas sobre su brillo por parte de los astrofotógrafos, que veían sus estelas en fotos de larga exposición, pero para los observadores de estrellas, inicialmente fueron una delicia.
Cada vez que SpaceX lanzaba un lote de satélites a la órbita en un cohete Falcon 9, se podía ver una hilera de luces en movimiento en el cielo nocturno. Algunos lo llamaban «tren» porque se parecía a un tren de carga que surcaba el cielo a toda velocidad.
Para mí, parecía una invasión alienígena. Durante la COVID-19, observar los trenes de Starlink era algo nuevo que hacer (pasé horas en Heavens Above, sitio de internet sobre Astronomía, que entre una de sus opciones es la calcular las observaciones de los satélites).
Ahora es algo que hay que evitar activamente.

Efecto del paso de satélites sobre una imagen astronómica. La imagen es una exposición de 333 segundos (unos 5 minutos). Las trazas blancas marcan los puntos por los que los satélites cruzaron el campo de visión del telescopio. Crédito: CTIO/NOIRLab/NSF/AURA/DECam DELVE Survey.
Tras la instalación de unos 11.000 dispositivos Starlink, esa idea parece ingenua. Es cierto que ahora hay 12 millones de personas en todo el mundo que utilizan el acceso a internet de Starlink. Espero que la mayoría vivan en comunidades africanas que antes no tenían acceso a la red eléctrica, lo que se decía que era uno de los principales atractivos de Starlink.
Si miras al cielo poco después del atardecer, verás que Starlink y otros satélites están por todas partes.
Como astrónomo que observa principalmente a simple vista y con binoculares, no me molesta especialmente, pero para los astrofotógrafos y los astrónomos visuales y de radio, la era de las megaconstelaciones es una tragedia. Que las estelas de los satélites aparezcan en las fotos es un gran problema, pero también lo es la interferencia de radio en la órbita terrestre baja.
Los astrofotógrafos pueden apilar imágenes y usar software para eliminar las estelas (como si el posprocesamiento no fuera ya lo suficientemente laborioso), pero para los astrónomos, las megaconstelaciones pueden afectar enormemente los datos espectroscópicos y los estudios de campo amplio, como el Observatorio Vera Rubin.
En pocos años, probablemente habrá alrededor de 40.000 satélites Starlink, pero con Amazon y otras compañías preparando megaconstelaciones rivales, está a punto de comenzar una fase de hiperexpansión. La situación se pondrá mucho, mucho peor. Al igual que con los satélites Iridium, las megaconstelaciones de satélites acabarán desorbitándose, desintegrándose y desapareciendo del cielo nocturno, aunque probablemente no en masa durante nuestra vida.
El mejor momento para apreciar plenamente la creciente importancia de los satélites en el cielo nocturno es durante el verano, en el crepúsculo, justo después de la puesta del sol o antes del amanecer. En esta época del año, aunque el sol ya se haya ocultado en el horizonte, su luz aún ilumina los satélites que se encuentran muy por encima de nosotros.
Hacia la medianoche, el sol se encuentra más bajo en el horizonte. Por lo tanto, los satélites atraviesan la profunda sombra de la Tierra y no reciben la luz del sol, lo que los hace prácticamente invisibles.
Menudo problema ha traído la tecnología de comunicación !!!
On the Moon again : El sábado próximo, 20 de junio se lleva a cabo otra edición de “On the Moon again”: en todo el mundo astrónomos aficionados, astrónomos profesionales, observatorios unen esfuerzos para observar la Luna en cuarto creciente y divulgar ésta hermosa ciencia.

Lo haremos desde el hermoso lugar en que comenzó el sueño de “Astroamigos Concepción del Uruguay”: la Plaza Columna, en el histórico barrio de “Puerto viejo”.
Así que el sábado, desde las 18:00 hasta las 20:00 estaremos mostrando la Luna en cuarto creciente (siempre que el cielo lo permita !!) y con alguna sorpresa en la jornada.
Agendarlo y no faltar: sábado 20 de junio, desde las 18:00 a 20:00 horas en Plaza Columna. Los esperamos !!
Como siempre, invitamos a seguirnos a través de nuestras redes para estar al tanto de las actividades referentes a esta hermosa ciencia; en face: astroamigos Concepción del Uruguay y en insta @astroamigos_cdelu.
Hasta la semana que viene !!!




