La Semana Mundial del Parto Respetado se conmemora cada mes de mayo para promover un modelo de atención centrado en la persona gestante, el bebe y la familia. Busca garantizar el respeto por sus tiempos fisiológicos, su autonomía y evitar intervenciones innecesarias. Desde las instituciones de salud se trabaja en la concientización y aplicación de mejoras integrales.
En este marco la licenciada en Obstetricia Carina Leiva junto al Equipo de Obstétricas de la institución, impulsa una propuesta para transformar la atención perinatal en el Hospital Urquiza mediante la implementación progresiva de las denominadas Unidades de Trabajo de Parto, Parto y Recuperación (UTPR).
La implementación progresiva de Salas TPR se enmarca en la necesidad de adecuar los espacios, circuitos y prácticas asistenciales a los estándares vigentes de parto respetado, maternidad segura, atención centrada en la familia y uso de intervenciones basadas en evidencia. Esta adecuación no supone disminuir la vigilancia clínica ni la capacidad resolutiva del hospital; por el contrario, busca integrar seguridad obstétrica con humanización, continuidad del cuidado y garantía efectiva de derechos.
Esta iniciativa apunta a reemplazar el esquema tradicional de atención obstétrica por un sistema en el que la embarazada permanezca durante todo el proceso —trabajo de parto, parto y recuperación— en un mismo espacio privado, acompañada por la persona que elija y sin traslados innecesarios. Esta adecuación no supone disminuir la vigilancia clínica ni la capacidad resolutiva del hospital; por el contrario, busca integrar seguridad obstétrica con humanización, continuidad del cuidado y garantía efectiva de derechos “Es un cambio de modelo. El profesional se debe acercar a la mujer y no la mujer deambular en su momento más vulnerable”, expresó Leiva al explicar el espíritu del proyecto.
Actualmente, la atención se encuentra fragmentada y muchas pacientes deben atravesar distintos sectores del hospital durante el trabajo de parto, además de compartir habitaciones con pacientes con otras patologías. “El parto respetado no es solamente una consigna; implica garantizar derechos concretos, acompañamiento y dignidad en uno de los momentos más importantes de la vida”, remarcó la obstetra.
Dentro de las modificaciones se prevé la adaptación de un espacio, para uso exclusivo de personas gestantes y su familia durante el proceso de trabajo de parto y nacimiento. Este lugar es el adecuado, dado que se encuentra próximo a Neonatología y al Quirófano, en caso de necesitar una intervención. Además, será necesario la incorporación de equipamiento moderno, como camas especiales de parto eléctricas transformables y nuevas servocunas, reemplazando equipamiento con más de dos décadas de antigüedad.
Sin embargo, Leiva considera que el desafío no será únicamente económico o edilicio, sino cultural. “Hay que romper con más de 30 años de inercia en el modelo tradicional. El cambio requiere capacitación, nuevos protocolos y una mirada mucho más humanizada de la atención”, afirmó.
Talleres para Embarazadas
Las Licenciadas en Obstetricia, el equipo de Lactancia y profesionales de Pediatría, participan del Curso- taller para embarazadas y sus acompañantes. Los interesados pueden sumarse en cualquier momento sin importar la edad gestacional, son abiertos a toda la comunidad y se dictan cada viernes a las 11 de la mañana en el Ateneo del Hospital Urquiza.




