Desde la Unión Cívica Radical de Concepción del Uruguay manifestamos nuestra profunda preocupación tras haber participado de una charla informativa sobre el proyecto de instalación de una planta de hidrógeno verde de la empresa HIF Global en la ciudad de Paysandú.
Lejos de la narrativa de desarrollo sustentable que suele acompañar este tipo de iniciativas, lo expuesto por especialistas, entre ellos un investigador del CONICET y un periodista ambiental uruguayo, deja una sensación inquietante: Estamos ante un proceso con impactos potencialmente graves, presentado por la empresa HIF Global de manera parcial y con información incompleta.
El proyecto ha implicado modificaciones en el uso del suelo para habilitar la instalación industrial, estudios de impacto ambiental acotados únicamente a una parte del proceso productivo, y la utilización intensiva de recursos naturales. Se prevé la extracción de aproximadamente un millón y medio de litros de agua por hora del Río Uruguay, generando efluentes cuyo tratamiento final aún no ha sido debidamente especificado y que luego volverían al mismo curso de agua.
A esto se suma la quema de grandes volúmenes de biomasa para la obtención de dióxido de carbono, con emisiones canalizadas a través de chimeneas de gran altura, cuyos efectos no reconocen fronteras. Resulta especialmente preocupante que, según lo expuesto, la dirección de los vientos y la dinámica del río podrían trasladar impactos hacia nuestras costas, afectando tanto los balnearios como la toma de agua de nuestra ciudad.
No se trata de oponerse al progreso, sino de exigir seriedad, transparencia y una mirada integral. No es aceptable que un proyecto de esta magnitud avance sin considerar todo su ciclo ambiental ni sus consecuencias regionales.
Las decisiones ya están en marcha del lado uruguayo, mientras que en Entre Ríos se han manifestado objeciones. Este escenario nos obliga a estar atentos, informados y activos.
Pero si antes estábamos aguas arriba, hoy el problema se ubica aguas abajo. Y eso nos coloca, una vez más, entre los principales afectados.
Desde nuestro espacio convocamos a la comunidad y a las autoridades a asumir este tema con la seriedad que merece. Defender el río es defender nuestra salud, nuestro ambiente y nuestro futuro.




