Eduardo Betancourt, de 44 años y oriundo de Gualeguaychú, fue encontrado muerto en su departamento de Palermo. La denuncia de la amiga del enfermero entrerriano. Sus allegados organizan una colecta para trasladar el cuerpo.
La muerte de Eduardo Betancourt, un enfermero de 44 años que fue encontrado sin vida en un departamento del barrio porteño de Palermo, es investigada por la Justicia, que analiza si el fallecimiento se produjo por una sobredosis y si hay relación con las “propofest”.
Junto al cuerpo del profesional, había 112 ampollas de anestésicos y sedantes de uso hospitalario. Entre ellos, propofol, fentanilo, midazolam, diazepam, ketorolaco, cloruro de potasio, ceftriaxona, penicilina y succinilcolina.
En paralelo con la investigación judicial, el entorno cercano del hombre expresó dudas sobre lo ocurrido y pidió que se esclarezca el caso.
En diálogo con La Nación, Daniela, una amiga del enfermero, aseguró que la muerte no habría sido accidental ni una decisión voluntaria. “Él no quiso ser parte de algo. Sabía demasiado y armaron una escena”, afirmó.




