Homenaje al General Urquiza, a 156 años de su muerte

En el marco de los 156 años del fallecimiento del General Justo José de Urquiza, se llevó a cabo en Concepción del Uruguay un emotivo acto institucional en la Basílica Inmaculada Concepción, uno de los legados más significativos del propio Urquiza para la histórica ciudad y sitio donde descansan sus restos en el Mausoleo. En un ámbito cargado de memoria y simbolismo, autoridades, referentes académicos, historiadores y vecinos se reunieron para rendir homenaje a una de las figuras centrales en la organización nacional.

La ceremonia fue presidida por el Intendente Dr. José Lauritto y la vicepresidenta municipal Rossana Sosa Zitto, acompañados especialmente por el presidente del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos, Dr. Germán Reinaldo Francisco Carlomagno, y el vicepresidente del organismo, Dr. Federico Tepsich. También participaron el rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos, Andrés Sabella; el decano de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Concepción del Uruguay, Ing. Martín Herlax; y el presidente del Centro Cultural Urquiza, Hugo Barreto, entre otras autoridades.

El Dr. Carlomagno, máxima autoridad de la Justicia en la provincia, acompañó al Presidente Municipal, Dr. Lauritto, a colocar una ofrenda floral en nombre del Pueblo y el Gobierno de Concepción del Uruguay, en homenaje al padre de la Organización Nacional que descansa en nuestra ciudad. También se colocaron ofrendas de parte de la Universidad de Concepción del Uruguay, del Centro Cultural Urquiza, y del Colegio Justo José de Urquiza. El Padre Gregorio Nadal realizó una invocación religiosa en su nombre.

Las palabras alusivas estuvieron a cargo del director del Museo de la Ciudad, Pedro Fruniz, quien propuso una mirada profunda y conmovedora sobre el hecho histórico. En su intervención, reconstruyó con tono íntimo la escena posterior al asesinato, afirmando: “Este no es un mero relato. Es la historia en su forma más cruda. Más íntima. Más verdadera. Es la historia sin bronce”. Desde allí, subrayó la dimensión humana del acontecimiento: “Es una hija viendo morir a su padre”, y sostuvo con claridad que “la muerte del General Justo José de Urquiza fue un asesinato”, marcando que se trató de “un punto de inflexión” que alteró profundamente la historia entrerriana.

En ese sentido, Fruniz remarcó que las consecuencias de aquel 11 de abril de 1870 se extendieron en el tiempo, dando lugar a “la división, el enfrentamiento entre entrerrianos” y a un proceso de deterioro que impactó incluso en el lugar que ocupaba la ciudad en la vida política nacional. Asimismo, cuestionó los intentos de justificar el crimen y advirtió sobre el riesgo de naturalizar la violencia como respuesta a los conflictos.

Finalmente, puso en valor el legado de Urquiza, diferenciando “entre quienes construyen y quienes destruyen”, y destacando que “los que construyen dejan obras”. En ese marco, enumeró los pilares que aún perduran: el Pronunciamiento y la Constitución Argentina de 1853, la organización nacional, la defensa del federalismo, el impulso a la educación pública y el desarrollo de Entre Ríos. En ese sentido, consideró que iniciativas como el Museo Itinerante “Justo José de Urquiza” permiten reafirmar la vigencia de su figura y sostener una memoria activa: “A 156 años de su muerte, el intento de silenciar a Urquiza no ha logrado su objetivo”.