Tras meses de seguimiento, la División de Investigaciones Especiales de la PFA detuvo en el Barrio La Lata a Claudio Fabrizio C., señalado como un eslabón jerárquico de la organización. El operativo incluyó allanamientos de urgencia donde se secuestró droga y municiones.
La Policía Federal Argentina (PFA) logró este viernes la captura de uno de los prófugos más buscados de la ciudad de Rosario. Se trata de Claudio Fabrizio «Caio» C., sindicado como un líder con rol preponderante en la estructura narco del Barrio La Lata y con estrechos vínculos con la organización criminal conocida como «Los Monos».
Una captura que se hacía esperar
El origen de este procedimiento se remonta a los masivos allanamientos realizados el 13 de noviembre de 2025. En aquella oportunidad, 17 operativos en el mismo barrio terminaron con la detención de 21 personas, pero «Caio» había logrado evadir a la justicia.
Desde entonces, sobre él pesaba un pedido de captura y detención no solo por infracción a la Ley de Estupefacientes (23.737), sino también por su presunta vinculación en balaceras y el homicidio de Brian Nahuel “Chino” Figueroa.
Persecución y allanamientos de urgencia
Efectivos de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales Rosario mantuvieron una vigilancia discreta en la zona hasta identificar al sospechoso. Al momento de ser interceptado, el detenido intentó darse a la fuga nuevamente, aunque esta vez fue rápidamente reducido por los agentes federales.
Tras la captura, la fiscalía interviniente solicitó de forma urgente órdenes de allanamiento para el domicilio del sindicado, ubicado en calle Amenábar al 1400. Como resultado de las irrupciones, la PFA logró secuestrar:
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Material estupefaciente.
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Municiones de diversos calibres.
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Teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
Situación procesal
El detenido fue trasladado a la sede de la D.U.O.I.E. Rosario, donde permanece incomunicado y a disposición de la Magistratura. Los investigadores consideran que su caída representa un golpe significativo para la logística de la banda en Barrio La Lata, dada su capacidad operativa y sus conexiones con las segundas y terceras líneas de la cúpula narco rosarina.




