sábado, abril 18, 2026

Golpe al contrabando en Nueva Palmira: un condenado tras operativo por agua

En una acción coordinada entre las Prefecturas de Carmelo y Nueva Palmira, se interceptó una embarcación deportiva con cientos de prendas de vestir. El responsable recibió una pena de dos años de prisión efectiva.

Un importante operativo binacional de vigilancia costera culminó en las últimas horas con la condena de un hombre mayor de edad por contrabando especialmente agravado. El procedimiento, que tuvo lugar en la zona de la Barranca de los Loros, fue el resultado de una exitosa coordinación entre el personal de la Sub Prefectura de Carmelo y la Prefectura de Nueva Palmira.

El operativo en el río

Durante la noche del pasado jueves 16 de abril, las fuerzas de seguridad uruguayas detectaron movimientos sospechosos de una embarcación deportiva en las inmediaciones de Nueva Palmira. Al proceder a la interceptación y posterior inspección del navío, los efectivos constataron la presencia de una carga ilegal.

En el interior de la embarcación se hallaron 7 bultos negros que contenían aproximadamente 700 prendas de vestir de diversos tipos, todas en presunta infracción aduanera. La mercadería no contaba con la documentación correspondiente para su ingreso o tránsito por el territorio uruguayo.

Resolución judicial inmediata

El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía Letrada de la Ciudad de Carmelo, con la intervención del Juzgado Letrado de Primera Instancia de 3er Turno. Tras la instancia judicial, se dictó sentencia definitiva para el detenido:

  • La Condena: El hombre fue hallado autor penalmente responsable de un delito de Contrabando especialmente agravado.

  • La Pena: Se le impuso una sanción de 2 años de penitenciaría, los cuales deberán cumplirse bajo la modalidad de cumplimiento efectivo.

Este operativo refuerza la vigilancia en el corredor fluvial del Uruguay, una zona clave donde las autoridades de ambas orillas han intensificado los controles para combatir el tráfico ilegal de mercaderías y el crimen organizado. Fuente El Telehgrafo