Gimnasia perdió como local 2 a 1 ante Atlético Escobar, por la fecha seis de la Zona 1 del Torneo Federal A. Los goles fueron de Jonathan Benítez (en contra) y Nahuel Luna, mientras que Augusto Sonzogni había puesto el empate transitorio para el Lobo. Todo en la primera parte. Fue expulsado Ariel González en el local. Pésima actuación de los árbitros en la fría tarde del Núñez, desde el soplapito principal Marcos Liuzzi, los líneas y el cuarto árbitro.
«Y en un mismo lodo todos manoseados”. Discepolo siempre vuelve. Cambalache está presente siempre. Por ejemplo, en la fría tarde del Núñez, donde la actuación de Marcos Liuzzi calentó a la gente, desmoralizó a los jugadores locales y le dio el triunfo a la visita. Todo eso enmarcado en 90 y pico de minutos de una mueca de justicia deportiva, en una fabulosa muestra de falta de ética por parte de aquellos que deben dar el ejemplo.
Son tiempos crueles los que vivimos, nos queda el fútbol, acaso el último reducto que tiene la gente de a pie para disfrutar de algo, para poder sentir durante una tarde la pertenencia a algo con otros, de alegrías y tristezas compartidas, que son parte del hermoso juego. Hoy, con mucha pena, con mucha tristeza, el Núñez fue testigo de un retroceso más, de una injusticia en vivo, de un robo deportivo ante un par de cientos de espectadores, a la luz del día, porque ya lo hacen sin disimular. Ya todo está permitido: la trampita, la ventajita, el abuso al otro. Se nos esta viniendo abajo estantería, la identidad que nos queda, la pertenencia, la belleza a ras del césped, el grito de gol compartido con miles y con el relator que llega desde el auricular pegado da la oreja.
Marcos Liuzzi fue el protagonista principal, secundado por dos líneas y un cuarto árbitro proclives a cobrar todo en contra del Lobo, a molestar a los jugadores locales, a encarar discusiones personales con todo lo que oliera a local, mostrando también cierto desequilibrio emocional a la hora de tratar con los protagonistas. Los cuatro son los responsables del 2 a 1 en favor de la visita, cuyos jugadores en el banco por momentos se reían de los fallos de Marcos Liuzzi y sus compañeros de aventuras.
Orsay del nueve visitante que en el primer gol, penal de Benítez, claramente sin intención, que termina en el segundo gol. En la previa, ignoran el orsay de quien saca el centro. En el penal, Rebora se lo ataja a Villalba y Luna convierte, desatando la protesta de todos los jugadores de Gimnasia por invasión de área al momento de la ejecución. En el medio, faltas en favor de Escobar que claramente no eran, criterio que no utilizaba para los de enfrente cuando sí lo eran. Dos visitantes que merecieron la expulsión por poner en riesgo la integridad del rival, yendo abajo con tapones arriba. Saques laterales que eran para un solo lado. El línea discutiendo, totalmente descontrolado, con todo el banco local, como si fuera un hincha más de la visita. Todo un combo explosivo que terminó con cierta paz a pesar de los insultos que bajaban desde todos lados.
Penoso lo del cuarteto arbitral, penoso por donde se lo mire porque destrozan en 90 minutos el trabajo de muchos, de un plantel que además viene golpeado, recibiendo desde todos lados. Penoso porque contribuyen a sacarnos las ganas de seguir yendo a la cancha, van matando poco a poco las porfiadas esperanzas de los hinchas, del que paga la entrada y apoya a su club. Penoso porque estos cuatro tipos, la semana próxima serán premiados con otro encuentro o en otra categoría, para que sigan con sus “picardías” en cualquier cancha, sabedores de que cumplir el mandato que les fue encomendado tiene su premio.
El partido fue entretenido hasta el segundo gol de Atlético Escobar, porque ambos se prestaban errores que servían para pisar el área con peligro claro de gol. Y era rápido, de un lado a otro sin escalas, con errores y ordinario, pero rápido y para adelante. El penal desnaturalizó todo y Marcos Liuzzi comenzó a afinar su tarea para que el 2 a 1 llegara al cierre del partido sin moverse.
Triste tarde, que dejó además las banderas colgadas al revés en señal de protesta de los hinchas. Tres de ellos subidos a lo alto del alambrado para “putear”, varios de ellos hablando con los jugadores, alambrado de por medio, para que se pudiera seguir jugando. Una pena todo. Gimnasia, en la tarde del domingo, pareció una nave sin destino, sin rumbo, abandonada a las correntadas de la suerte. Esa es la imagen del club hoy. Derrotado, penando en el Federal A, le han soltado la mano desde todos lados. Y ahí van los gurises que le ponen el pecho a la situación, salen, juegan, ganan, pierden, empatan, dando lo mejor sin dudas.
Pero hoy le han soltado la mano al club, a sus dirigentes, a los de adentro y a los de afuera.
El resto
Gimnasia (Chivilcoy) 1 – 9 de Julio (Rafaela) 0
Defensores de Belgrano (VR) 2 – Sportivo A.C. (L. Parejas) 0
Douglas Haig 1 – Independiente (Chivilcoy) 0
Sportivo Belgrano (S. Franc.) 1 – El Linqueño (Lincoln) 1
Defensores de Belgrano (VR) 2 – Sportivo A.C. (L. Parejas) 0
Douglas Haig 1 – Independiente (Chivilcoy) 0
Sportivo Belgrano (S. Franc.) 1 – El Linqueño (Lincoln) 1

Texto: Pipo
Fotos gentileza Jorge Díaz – El Miércoles Digital




