El enfermero entrerriano hallado muerto en Palermo tenía un centenar de ampollas de drogas críticas

Lo que comenzó como una búsqueda desesperada por parte de su familia terminó en una escena dantesca. Eduardo Bentancourt (44), un enfermero gualeguaychuense que se había mudado hace apenas un mes a la Capital Federal en busca de trabajo, fue encontrado sin vida este viernes en un departamento de la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400.

El hallazgo y la escena

La hermana del enfermero, ante la falta de respuestas desde el pasado lunes, viajó desde Entre Ríos para radicar la denuncia. Al ingresar al noveno piso con la policía y la locataria, encontraron a Bentancourt sentado en una silla, sin signos vitales y con una lesión de punción venosa en su antebrazo derecho.

  • Evidencia inmediata: En la cocina se hallaron jeringas usadas y ampollas abiertas de midazolam y fentanilo. No se detectaron signos de violencia ni ingresos forzados al inmueble.

Un «hospital» clandestino en el departamento

Lo que más impactó a los peritos de la Unidad Criminalística Móvil fue el hallazgo de una caja con 112 ampollas intactas de una variedad asombrosa de fármacos de uso restringido:

  • Drogas de alto riesgo: Fentanilo, propofol, adrenalina, succinilcolina y lidocaína.

  • Sedantes y analgésicos: Midazolam, clonazepam, diazepam, lorazepam y diclofenac.

  • Otros: Antibióticos, protectores gástricos y corticoides.

¿Conexión con las «Propofest»?

La investigación, a cargo del fiscal Alberto Vasser, busca determinar si este hecho guarda relación con la muerte del anestesista Alejandro Zalazar (29), ocurrida hace poco más de un mes a solo cinco cuadras del lugar. Aquella muerte destapó el fenómeno de las «propofest» (fiestas o reuniones de consumo de anestésicos robados) y el tráfico de drogas de centros médicos como el Hospital Italiano. Los celulares secuestrados en el departamento de Bentancourt serán clave para saber si el enfermero entrerriano formaba parte de esta red o si el acceso a estas drogas fue lo que terminó con su vida de forma accidental. Fuentes Once-Clarin