El 16 de enero, una tortuga de laguna llegó al Centro de Recuperación de Especies de Fundación Temaikèn (CRET), acercada por un particular. Tenía un anzuelo clavado dentro de su boca. El equipo la acompañó paso a paso durante su recuperación. Con el correr de las semanas, comenzó a pasar horas enteras en el agua, una señal clara de que estaba lista para regresar a la naturaleza.
Su historia no fue la única. El 18 de diciembre, tras un operativo policial en La Matanza, en González Catán, se rescataron aves silvestres que habían sido extraídas de la naturaleza para el tráfico ilegal de fauna. Brasitas de fuego, cardenales copete rojo, reinamoras grandes, jilgueros, cabecitas negras… cada especie con su propia historia. Todas atravesaron semanas de cuidados y rehabilitación hasta llegar a este momento: su reinserción en la naturaleza.
Todos los ejemplares pasaron por el CRET, donde recibieron el proceso necesario para recuperarse. Este marzo, 79 animales silvestres, incluida la tortuga, regresaron a su ambiente natural en el Delta del Paraná.




