Vecinos denuncian que una pérdida masiva de agua ppotableen la colectora norte y 29 del Oeste, lleva días sin ser reparada, transformando la calle en un arroyo mientras el recurso falta en otros puntos de la ciudad.
En Concepción del Uruguay, el contraste es indignante. Mientras diversos sectores de la ciudad atraviesan jornadas de baja presión o cortes totales del suministro, en la intersección de Colectora Norte y 29 del Oeste —a escasos metros de la Escuela Goretti— el agua potable fluye sin control desde hace varios días.
Lo que comenzó como una filtración se ha convertido en una verdadera «boca abierta» que derrama incalculable cantidad de litros por hora. La calzada, que ya sufre el impacto del tránsito constante y eso si que aun haya clases, se está transformando en un arroyo torrentoso, afectando la transitabilidad.
Un reclamo que no encuentra respuesta
Los vecinos de la zona aseguran haber realizado los reclamos correspondientes a las autoridades municipales y a Obras Sanitarias, pero hasta el momento la solución no llega. «Es doloroso ver cómo se tira el agua así cuando sabemos que hay gente que no tiene ni para lo básico», comentó un vecino indignado a este medio.
El peligro no es solo el derroche del recurso vital, sino también:
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El deterioro de la calzada: El agua constante erosiona la base de la calle.
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La seguridad vial: El barro y la acumulación hídrica frente a una institución educativa representan un riesgo para los transeintes y vehículos.
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La salud pública: El estancamiento del agua en las banquinas favorece la proliferación de mosquitos.
Urgencia de intervención
Se espera que, ante la visibilización de este desastre ambiental y urbano, las cuadrillas de Obras Sanitarias se hagan presentes en el lugar de manera inmediata. En tiempos donde se pide a la población extremar el cuidado del agua, el ejemplo debería empezar por casa: reparando las fugas que desangran la red pública a plena luz del día.




