Tras más de cinco semanas, el Ferroclub CDU culminó la restauración cosmética de la última Locomotora que funcionó en la Argentina, proyectando para 2026 un ambicioso Encuentro en torno al Patrimonio y la Pasión Ferroviaria.
Las labores comenzaron a inicios del verano y se organizaron con una metodología rigurosa. Cada fin de semana, los integrantes convocados iniciaban la jornada a las siete de la mañana. A esa hora, todavía con baja temperatura y antes de que el sol impusiera condiciones extremas, se preparaban superficies y se organizaban herramientas y materiales.
El trabajo se extendía hasta media mañana, momento en que el calor ya no permitía continuar con normalidad.
La restauración incluyó la aplicación de pintura mediante compresores de aire para lograr uniformidad en las grandes superficies, así como el uso de pinceles para terminaciones y detalles.
El objetivo fue devolverle a la máquina el esquema correspondiente a su etapa final de servicio, concluida a mediados de 1983, cuando la Nº 85 realizó su último recorrido regular y se convirtió en la última locomotora a vapor en funcionamiento en el país.
Esta no es la primera intervención significativa sobre la pieza. En 2021, gracias al aporte económico de diferentes vecinos de la ciudad, la locomotora fue una de las primeras estructuras del espacio exterior del museo en ser puesta en valor. La actual restauración refuerza aquel proceso y consolida su presencia como pieza central del patrimonio ferroviario local.
El presidente de la institución, Fabio Ferreyra, destacó el carácter colectivo del trabajo: “Cada fin de semana empezábamos con el amanecer. No era sencillo, pero sabíamos que estábamos preservando una parte fundamental de la historia ferroviaria argentina”. Y agregó: “La 85 no es solamente una locomotora exhibida; es un símbolo de una etapa que marcó al país y a nuestra región”.
La intervención se inscribe en un proyecto institucional más amplio. El Museo Ferroviario continúa en expansión y ya trabaja en la organización del VI Encuentro Interprovincial de Ferroaficionados, previsto para noviembre de 2026. Según adelantó Ferreyra, el evento buscará convertirse en el más convocante de su historia, con propuestas artísticas, formativas, sociales y culturales.
Mientras tanto, la locomotora Nº 85 permanece emplazada en la misma vía a la que arribó en 1983. Restaurada y visible desde el ingreso al predio, vuelve a ocupar un lugar central en la escena urbana, no solo como pieza de exhibición, sino como testimonio material del final de la era del vapor en la Argentina.




