El gobierno del ajuste permanente y la quita de derechos laborales

 

El contexto que se avizora para el presente año 2026 es alarmante en términos de intereses para la clase trabajadora, en especial para los trabajadores del Estado, que garantizan con su accionar diario el goce de derechos fundamentales como la salud y la educación. Observamos con preocupación el escenario regresivo que impulsa el gobierno provincial, en sintonía con el gobierno nacional, en diferentes aristas, a saber: el anunciado proyecto de reforma previsional, la desinversión enmascarada que sufre el sistema educativo y, sumado a esto, la imposición —a través de herramientas coercitivas que atentan contra el derecho a la protesta— de salarios que no alcanzan para satisfacer las necesidades básicas de un grupo familiar.

Este contexto exige un análisis del estado de situación de las políticas del gobierno provincial, al mismo tiempo que requiere la construcción de estrategias hacia el interior de la clase trabajadora, en nuestro caso, hacia el interior de la docencia entrerriana.

Una política salarial de empobrecimiento planificado

El primer elemento que nos permite vislumbrar la intención del gobernador Rogelio Frigerio de empobrecer a los docentes es el acompañamiento a las medidas económicas del presidente Milei: la devaluación de aproximadamente el 118 por ciento al inicio de su mandato y la imposición de techos a las paritarias, que obligaron a los trabajadores a asumir el impacto de estas medidas. En el contexto de la provincia de Entre Ríos se estableció un acuerdo entre Bordet y Frigerio, mediante el cual se congelaron los salarios durante el período de transición de gobiernos, al mismo tiempo que no se compensó con aumentos salariales el proceso devaluatorio, causando una pérdida salarial aproximada del 25 por ciento. En un segundo momento, se aceptó la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente y del código de conectividad, arengando que la provincia se haría cargo de dichos fondos, para luego incorporarlos como propuesta salarial a la baja y posteriormente congelarlos, perjudicando aún más el salario docente.

Los años 2024 y 2025 fueron períodos en los cuales el gobierno logró imponer acuerdos salariales que, como mucho, mantenían los valores salariales en relación con los procesos inflacionarios del país, según datos generados por el INDEC. Cabe destacar que existe una marcada diferenciación entre el dato estadístico producto de la medición del INDEC y la realidad cotidiana de la población al momento de adquirir servicios, combustibles y alimentos, o de pagar alquileres. Sin olvidar que, cuando hablamos de imposición de acuerdos, nos referimos a la aplicación de diversas herramientas coercitivas por parte del gobernador Frigerio, como descuentos desproporcionados por día de paro y la redacción de resoluciones que pretendían claramente amedrentar el reclamo docente, como es el caso de la Resolución 2771/24 del CGE.

El objetivo del gobernador Rogelio Frigerio es muy claro, y así lo demuestran los datos brindados por AGMER a la población de la provincia mediante diversas publicaciones y entrevistas que se vienen realizando durante el mes de enero, con la intención de que se conozca la situación de la docencia entrerriana. Hoy la provincia de Entre Ríos es una de las que peor paga a los docentes: el salario de un maestro de grado con jornada simple que inicia su carrera es el segundo más bajo de la Argentina, percibiendo $621.000, cuando se requieren $1.308.713 para no ser pobre.

Como trabajadores entrerrianos de la educación, agremiados en AGMER, hemos logrado a lo largo de estos años —caracterizados por políticas fuertemente antiobreras— mantenernos en el ámbito de la disputa con el gobierno, generando nuevas estrategias e incluso obteniendo el apoyo de las comunidades educativas. Hoy la Comisión Directiva Central de AGMER ha fijado claramente un horizonte hacia el cual debemos transitar: un camino de recomposición salarial que nos permita alcanzar el valor de la canasta básica total, bajo la inobjetable premisa de salarios dignos que posibiliten a los trabajadores y sus familias no solo sobrevivir, sino vivir dignamente. Todo esto, sin olvidar, que quienes definen el cómo lo vamos a lograr o hasta cuanto podemos llegar depende de los docentes en cada una de las escuelas debatiendo y definiendo sus mandatos.

OSER y la pérdida del derecho a la Salud

A este contexto debemos sumar el accionar del gobierno provincial, y en especial del gobernador Rogelio Frigerio, en relación a la obra social de los trabajadores del Estado entrerriano, el IOSPER, que fue destruido por el actual gobierno para crear OSER con la única intención de quitar el gobierno obrero de la obra social e imponer el control explícito del Poder Ejecutivo sobre la mayor obra social de la provincia. Sin dudas, OSER ha significado la pérdida del acceso a la salud para los trabajadores entrerrianos, ya que se han reducido o negado numerosos beneficios, llevando a muchos afiliados a recurrir a amparos judiciales para que la obra social cumpla con sus obligaciones. Esto es responsabilidad exclusiva del Poder Ejecutivo provincial, que impulsó el proyecto legislativo.

Ataque el sistema previsional entrerriano

Nuevamente constatamos la existencia de un proyecto de ley que busca destruir el sistema previsional entrerriano. Decimos destruir porque pretende eliminar los puntos centrales de la ley previsional bajo falsos pretextos, intentando responsabilizar a los trabajadores por el déficit, sin reconocer —u omitiendo expresar— que la verdadera causa de dicho déficit son las políticas económicas desarrolladas por Rogelio Frigerio. Ante esta situación, hemos expresado claramente que no aceptamos ninguna modificación a la actual ley previsional. En todo caso, el gobierno debe generar las políticas económicas necesarias para garantizar su correcto funcionamiento: pagar salarios en blanco, no continuar con la política de cierre de cargos e instituciones que disminuyen la cantidad de aportantes y exigir al gobierno nacional que cumpla con sus obligaciones transfiriendo los fondos adeudados por ANSES a la caja provincial, como ya han hecho otras provincias.

Fortalecer los lazos entre trabajadores como estrategia de disputa social y política

Para finalizar, queremos remarcar que los docentes somos parte integrante de la clase trabajadora, una clase que viene sufriendo diversos embates destinados a empobrecernos y a eliminar derechos que tanto costaron conquistar, al mismo tiempo que somos avasallados por campañas mediáticas y de redes sociales orientadas a consolidar un relato oficial, con el cual pretenden demonizar a las organizaciones obreras y generar la aceptación del ajuste permanente. Hoy, más que nunca, se requiere reforzar los lazos entre todos los trabajadores para defender nuestros derechos y conquistar mejores condiciones de vida.

Fernández Carlos Gastón

Secretario General de AGMER Uruguay