Bajo la conducción de Nahuel Otero, la Cooperativa de Electricidad y Afines de Gualeguaychú -con más de 45.000 usuarios y una de las más grandes del país – atraviesa uno de los procesos de transformación más profundos de su historia reciente. A tres años del inicio de su gestión, los resultados económicos, institucionales y estratégicos marcan un antes y un después para la entidad y para la comunidad.
“Al asumir, la Cooperativa presentaba un déficit cercano a los 200 millones de pesos, una situación crítica que comprometía la sostenibilidad del servicio y la capacidad de inversión. Frente a ese escenario, se tomó una decisión central: ordenar, profesionalizar y proyectar”, detalló Otero.
Resultados económicos de la gestión:
• Primer ejercicio: superávit de 64 millones de pesos.
• Segundo ejercicio: superávit de 209 millones de pesos.
• Tercer ejercicio: superávit histórico de 1.300 millones de pesos.
• Ejercicio actual (en cierre): superávit estimado de 2.000 millones de pesos.
Estos resultados no son producto del ajuste, sino de una gestión eficiente, transparente y orientada al desarrollo, que permitió sanear las cuentas y, al mismo tiempo, ampliar servicios e inversiones.
Una visión que diversifica y mira al futuro
La gestión impulsó una redefinición del rol de la Cooperativa, transformándola en una plataforma de servicios estratégicos para el desarrollo local:
• ECOTELSA: conectividad, internet y plataforma de contenidos audiovisuales.
• Gchu TV: televisión local cooperativa con producción propia.
• Servicios Sociales: dos salas velatorias al servicio de la comunidad.
• Medycoop: incorporación de la telemedicina.
• Centro Estadístico “Prof. Roberto Franco”: datos para planificar el desarrollo.
Más inversión, mejor servicio
Se realizaron fuertes inversiones en infraestructura eléctrica, incorporación de tecnología de punta para la detección temprana de fallas y renovación del parque automotor con nuevas camionetas, mejorando la capacidad operativa y la atención a los asociados.
Cooperativismo con liderazgo estratégico
“La Cooperativa no solo se ordenó económicamente: se transformó. Pasó de una situación crítica a una entidad sólida, con superávit, inversiones, nuevos servicios y una visión clara de futuro. Este modelo de gestión demuestra que el futuro no es inevitable: es inventable”, finalizó Otero.




