Atención sapos: Murió una mascota y otra se salvó gracias al tratamiento inmediato

El pasado domingo 23:30 horas, la Clínica Veterinaria Dr Vet, recibió un caso de urgencia un perrito raza Dachshund (Salchicha) de 5 años, que lamentablemente llego sin vida a la clínica y no se pudo hacer nada. Por esta razón, dieron a conocer en redes los motivos, de manera de que los vecinos estén atento ante situaciones similares.
Los profesionales señalaron que “15 minutos después del lamentable suceso, nos llaman los mismo tutores diciendo que la otra perra que tenían, había empezado con síntomas similares, como convulsiones, desorientación, pupilas dilatadas (Midriasis), taquicardia y taquipnea (respiración y latido cardíaco acelerados), mucosas hiperemicas (rojas) y hipertermia (temperatura de 41 ° C)”.
El veterinario indicó que comenzaron a buscar una causa tóxica y mientras atendían la perra de nombre Lulu, la Pitbull, sus tutores buscaban en su casa posibles tóxicos o venenos.

Un sapo
Lo que encontraron en su patio enseguida, fue el sapo que se ve en fotos, y ahí todo cerró mejor para poder iniciar el tratamiento adecuado.
Afortunadamente, en horas de la tarde del día siguiente, tras su evolución favorable, la perrita fue dada de alta, pero sigue con controles, destacándose que esta resistió más al veneno (BUFOTOXINA) por su tamaño o también porque recibió menos dosis, lo que lamentablemente no pasó con la otra mascota de la casa.
Es importante saber que la BUFOTOXINA la producen todos los sapos, pero los más peligrosos son como el que ven en la foto de esta nota, aparentemente Rhinella Marina (Sapo de caña).
Este no es el sapo común que vemos generalmente en nuestros patios, son más de zonas del norte, tropicales, pero a partir de este caso hemos recibido fotos de varios vecinos que los vieron en sus casas.
El veneno sale de unas glándulas que poseen arriba y detrás de los ojos, de consistencia lechosa y blanquecina y puede ser expulsada hacia ojos, nariz y boca del animal.
Más raro aún que el que intoxicó estos perros fue en una casa céntrica de la ciudad.
Son sapos de gran tamaño pueden alcanzar hasta 20 CM y tienen ese color pardo amarillo mezclado con verde.
La prevención en las casas para que no entren, es tapar bien rejillas, controlar que no estén rotas, ya que en esta casa era la única forma que tenía de entrar. En la calle y lugares cercanos a ríos con correas.

En caso de contacto, lo primero, es lavar bien con agua boca y ojos, para evitar que siga entrando veneno a tracto digestivo, y asistir rápido a las Veterinarias. El veneno puede matar en minutos.