Personal policial de Comisaría Octava de Gualeguaychú intervino en una serie de hechos ocurridos en las últimas horas, que comenzaron con una agresión con arma blanca y derivaron luego en disparos contra una vivienda, hechos que estarían vinculados entre sí.
Según informaron fuentes policiales, todo se inició cuando una mujer de 32 años denunció que un joven de 22 años le había sustraído un teléfono celular, el cual había sido prestado a su hija menor.
Posteriormente, el dueño del celular, un joven de 19 años, junto a su madre, se dirigieron hasta el barrio Guevara, donde reside el sospechoso, con la intención de recuperar el aparato. Sin embargo, al llegar al lugar fueron sorprendidos por el individuo, quien descendió de un vehículo armado con una cuchilla y los agredió físicamente, provocándoles heridas cortantes leves.
Gracias a la rápida intervención de vecinos del lugar, el agresor fue desarmado y se refugió en su vivienda hasta la llegada del personal policial. Por disposición del Fiscal en turno, el joven fue aprehendido y se procedió al secuestro del arma blanca utilizada, siendo trasladado a la Jefatura Departamental para las diligencias correspondientes.
Horas más tarde, alrededor de las 23:20, efectivos policiales fueron nuevamente requeridos en calle Nágera al 600, domicilio de familiares de las personas lesionadas, donde el propietario manifestó haber escuchado detonaciones de arma de fuego. Al salir, constató impactos de proyectil en la puerta y en el pilar de la vivienda.
Testigos indicaron haber visto un vehículo Fiat Uno color verde, conducido por una mujer, retirándose rápidamente del lugar. Se presume que este episodio podría estar relacionado con allegados al joven detenido por el ataque con cuchilla.
En el marco de la investigación por los delitos de “Lesiones con arma blanca” y “Abuso de armas”, y conforme a lo ordenado por el Juzgado de Garantías en turno, durante la tarde del jueves se llevó a cabo un allanamiento y registro domiciliario en el barrio Guevara.
El operativo arrojó resultado positivo, logrando el secuestro del Fiat Uno color verde involucrado y tres vainas servidas calibre 9 mm encontradas en el interior del vehículo. Además, se realizaron tomas de muestras para análisis de dermotest en el habitáculo.
Por disposición judicial, el vehículo quedó secuestrado, y durante el desarrollo de la medida estuvieron presentes la dueña del rodado y sus familiares. La investigación continúa bajo directivas de la Fiscalía interviniente.




