La Municipalidad entregó un aporte para el transporte de la Casa del Menor


En la mañana de este miércoles, el intendente José Lauritto recibió en su despacho a Mario Valori, presidente de la Asociación Civil Casa del Menor. El encuentro tuvo como motivo la entrega de un subsidio económico del municipio, destinado a cubrir los gastos de transporte de los chicos que concurren a la institución.

Primeramente, Valori agradeció el aporte y explicó que el mismo permitirá sostener un servicio esencial para la vida cotidiana de la Casa: “El subsidio es para el transporte de los chicos en el horario de la tarde, sobre todo de aquellos que viven en el barrio La Tablada. Muchas veces necesitamos dos viajes y dos vehículos, y eso lo viene sosteniendo la institución. También compramos pasajes para algunos chicos, y con este aporte vamos a poder garantizarlo”.

La Casa del Menor, además de ser un espacio educativo, es un lugar de encuentro, de acompañamiento y de oportunidades. Actualmente cuenta con unos 90 inscriptos, aunque la asistencia diaria varía entre 60 y 80. Para Valori, cada chico que llega es una victoria: “Nuestro desafío es incentivar y visitar los hogares para que la asistencia sea mejor. Porque cuando los chicos no están en la escuela ni en la Casa, se quedan en el barrio y pueden desperdiciar su tiempo en otras cosas. Queremos que lo inviertan acá, en un lugar que los contiene”.

Por otra parte, el presidente de la institución compartió que muchas veces los exalumnos regresan a la institución: “Muchos vuelven para colaborar, como una forma de retribuir lo que la Casa hizo por ellos, incluso hay empleados municipales que pasaron por allí”.

En la sede de la Casa, ubicada en Millán 253, por las mañanas funciona la escuela primaria completa y la salita de 5 años, con el acompañamiento de docentes y personal del COPNAF. Además, en los últimos años se fortaleció el comedor y se sumaron talleres a cargo de profesionales externos que lograron mejorar la disciplina y la convivencia.

Asimismo, Valori resaltó el compromiso de la comunidad uruguayense: “Hay vecinos que nos ayudan cada mes: donaciones de carne, fiambres, huevos de campo. Aunque hoy tengamos menos socios que antes, la solidaridad sigue estando y eso nos permite sostener a los gurises”.

Finalmente, destacó que la mirada de la institución también se proyecta hacia adelante, con un seguimiento cercano de quienes egresan: “Estamos atentos a que los chicos continúen estudiando; algunos siguen en la Escuela Técnica u otras escuelas, queremos que lo que empieza en la Casa tenga continuidad en sus vidas”.