Somos un Pueblo iluminado al hacer del amor el eje conductor de la política. Esa es la gran revolución que en este bendito País produjo el Movimiento Peronista. Y la impulsora fue, es, LA MUJER INMORTAL: Valiente, decidida, sin vacilaciones en las horas difíciles que tuvo que afrontar, María Eva Duarte comenzó a ser Evita, la revolucionaria, la abanderada de los humildes. Porque si Eva Duarte ha trascendido como Evita; es precisamente por haber
levantado su voz contra las estructuras injustas del privilegio.
Su poder es palabra, acción, no mera declamación.
Las invocaciones al cáncer, los deseos de muerte a nuestros líderes tienen el origen en los portadores del odio que no perdonarán jamás la dignidad y la felicidad del pueblo.
Toda su vida y su obra tienen una rigurosa vigencia sirvan de ejemplo estas crueles épocas, pero incontestables, palabras. “Perón nos ha enseñado que la felicidad del pueblo es lo primero; que no se puede hacer la grandeza de un país con un pueblo que no tiene
bienestar.” Coincidencias con la actualidad: NINGUNA, HOY RIGE EL ODIO, LA EXCLUSIÓN, LA CRUELDAD CON EL DISTINTO, LA ENTREGA DEL PATRIMONIO NACIONAL. PERO NOSOTROS SABEMOS QUE CON EL RESPETO Y EL AMOR SE PUEDE REVERTIR. PARAFRASEANDO A ORTEGA Y GASET:
“PERONISTAS A LAS COSAS”
Celeste Pérez




