miércoles, abril 29, 2026

Copa Entre Ríos: De apuros y pitazos

Por Sergio Pilepich, colega de Abrazo de Gol, por CdelU Sport.

El domingo gris y lluvioso albergó en el estadio Núñez la semifinal de vuelta de la Copa Entre Ríos entre Gimnasia de Concepción del Uruguay y Victoria de Concordia. Ambos se merecían algo mejor, un escenario acorde, pero quedó de lado priorizar la integridad física de los jugadores -por suerte no lamentamos feas lesiones- , como así también pensar en el espectáculo que se le pueda brindar al público que paga una entrada. Se juega y se juega, a pesar del terreno de juego que pedía a gritos suspender.

Tampoco se pensó en la escasa concurrencia debido al mal tiempo, tal cual se dio, para poder afrontar los gastos de jugar este partido, que seguramente dejó números rojos. Los mismos rojos que dejará volver a poner el piso destrozado en condiciones, en plena competencia del Federal A para el equipo de la histórica.

¿El apuro? Vaya uno a saber, porque la primera programación para este juego fue para el lunes 6 de mayo, y por lluvia se pasó al miércoles 8, seguía el mal tiempo. Domingo 12, solo 6 días después a jugar si o si, llovía.

Digo esto pensando, entre otras cosas, que de un año para el otro la Federación Entrerriana perdió la paciencia, parece, y pretende que todo sea rápido y como sea. En la edición 2023 del certamen provincial, Gimnasia y Social y Deportivo San José dejaron en el camino a La Florida de Chajarí y Deportivo Achirense en semifinales, esto ocurrió el 9 de Abril, la final se jugó el 10 de Junio. Pasaron 62 días sin argumentos sólidos. Un detalle, la Gobernación de Entre Ríos era uno de los Sponsor importantes y el Gobernador, por entonces Gustavo Bordet, quería estar presente. Allí no hubo apuros, y prácticamente todo lo manejó la agenda del mandatario provincial.

A todo esto, que ya es mucho, Gimnasia y Victoria tampoco se merecían el pésimo arbitraje de Rodrigo Garcilano Lescano y su segundo asistente, Kevin Remi. Ambos estuvieron en una tarde plagada de errores groseros, que claramente incidieron en el resultado del partido, pero también incidieron en las condiciones emocionales en que se jugó. Una verdadera mala tarde de ambos.

Porque no es solo el hecho de pitar un penal inexistente, claramente, para el visitante, que finalmente fue desviado, sino a lo que conllevó, la expulsión de un jugador que seguramente dijo algo demás, pero a consecuencia de la injusticia. Fue uno de los más groseros junto al del asistente, levantando la bandera ante un gol absolutamente válido de Gimnasia, con un jugador notoriamente habilitado por el arquero y dos defensores.

Pero no es solo eso, lo grueso, se trata de la sucesión de pitazos en contra en todas las divididas, las faltas constantes en ataque dentro del área rival, la bandera arriba cuando alguien asomaba por tres cuartos de cancha. Todo esto es más subjetivo, pero enoja, fastidia y mal predispone, rompe la normalidad del desarrollo de un partido, deja además la sensación de que no se podrá llegar al área rival o va a costar demasiado, pero reitero, subjetivo y discutible, no contundente.

Uno que ve fútbol hace algunos años, y es observador, entiende más o menos algo de lo que pasa dentro de un campo de juego con los ánimos de los jugadores, por ejemplo cuando estos ven que el árbitro corre con vehemencia 35 metros para ponerle una amarilla en la cara, en forma casi violenta, y se muestra pasivo al mostrarla para el otro lado y la levanta a la distancia, desde esos 35 metros no corridos.

Eso sí, pensando siempre, pero siempre, en la buena fe de absolutamente todos, debería plantearse el Colegio de Árbitros de la F.E.F., si eran los indicados para dirigir en esta etapa del certamen, donde deben estar los mejores. Si así fuera considerado, realmente tuvieron una de sus peores tardes, acorde con el clima.

Gimnasia no se lo merecía, pero Victoria tampoco. Porque aguantó el partido con dientes apretados y leales, sin malas artes, con sus herramientas defensivas muy claras y sus virtudes ofensivas que pudo exponer esporádicamente. Y si bien el empate en cero se mantuvo también a base de lo antes descripto, cuando pudo abrió el marcador de manera lícita, con un verdadero golazo. Una gran jugada del ingresado Quiroz, apilando rivales en el área y dando el pase al medio perfecto para la llegada de Cardozo a darle un pase a la red en casi media hora del segundo tiempo.

Con Gimnasia jugado al ataque y con uno menos, a partir de allí pudo ser más abultado o empate. En ese contexto llegó el segundo diez minutos después, también de Cardozo y también totalmente lícito. Clasificación a la final, y de manera invicta.

Victoria no se lo merecía porque fue guerrero ante un rival superior, al menos por lo visto en la serie entre ambos, porque dejó todo para meterse en la final, y también merecía otro escenario en todo sentido.

Luego de años de ostracismo, el fútbol concordiense volverá a una final provincial. El único en llegar y además ganarla fue Salto Grande en la edición del 2006, empatando frente a Gualeguay Central de visitante 2 a 2 y ganándole en la vuelta 1 a 0. Ahora Victoria irá por la gloria ante Malvinas de La Paz, el novel club que también buscará su primera estrella en su corta existencia. Además, al llegar a la final, ambos clasificaron al próximo Torneo Regional Federal Amateurs, ocupando las dos plazas que otorga la Federación Entrerriana.