Octubre es un mes caro a los sentimientos peronistas, el de los genuinos seguidores del pensamiento del general, no así para para los traidores, usurpadores y ventajeros que muchas veces desde el sello partidario utilizan su nombre y su obra para ganar votos si les conviene y si no se olvidan y si pueden tratan de borrar su nombre de su memoria.
Octubre es el mes del nacimiento de Perón, es el mes del surgimiento del movimiento y también le mes de su último triunfo electoral.
8 de octubre de 1895 – Nace Juan Domingo Perón
El 8 de octubre de 1895 nace en Lobos, Buenos Aires, a los cinco años su familia se trasladó a Río Gallegos y en 1905 se estableció en Buenos Aires, donde el joven Juan Domingo asistió al Colegio Internacional Politécnico. De sus aulas pasó al Colegio Militar de la Nación, egresando en 1913 con el grado de subteniente del arma de infantería, a su egreso de Colegio, pasó por diferentes destinos en el país como ser profesor de la Escuela Superior de Guerra y el exterior en Chile e Italia, producido el golpe militar que pone fin a la llamada “Década Infame”, en diciembre de 1943 asume en el Departamento de Trabajo y Previsión Social, y luego el Ministerio de Guerra a inicios de 1944 y luego la Vicepresidencia de la Nación, desarrollo un política en favor de la clase obrera, mejorando sus condiciones laborales, regulando el merecido descanso , la jornada laboral, entre otros beneficios que lo hicieron convertirse en un líder popular, esto generó malestar en la cúpula militar y fue desplazado y encarcelado, el pueblo convocado por la dirigencia sindical y su compañera Eva Duarte (Evita) produjeron el mítico 17 de octubre de 1945, liberándolo del presidio y catapultándolo a la Presidencia de la Nación al año siguiente.
Proclamó la Doctrina Nacional Justicialista, con tres lineamientos básicos: Justicia Social, Independencia económica y soberanía política. Llevo una política de impulso al desarrollo industrial, lo que generó nuevas y mejores oportunidades de trabajo, sentando las bases de la denominada “movilidad social ascendente”, incorporando a los desocupados al mundo del trabajo y elevando a muchos de estos a la clase media, planificando la políticas del estado a través de sus planes quinquenales Estas medidas y un estilo político duro y sin concesiones lo llevaron a enfrentarse con las clases dominantes y los factores de poder al tiempo que llegaba a la idolatría en los sectores más humildes.
17 de octubre de 1945 – Surge el peronismo
Hay quienes sostienen que la del 17 de octubre fue una manifestación casi espontanea, pero la coordinación entre una amplia red sindical se hizo evidente por la cantidad de personas que se movilizaron, no sólo en Capital Federal, sino en diversos puntos del país. Esta interpretación no quita relevancia a las masas obreras, cuya agitación y convicción sorprendió incluso a los mismos dirigentes sindicales, sino que restablece la importancia que tuvo la coordinación del sindicalismo en los días previos, el 16 de octubre se reunió el Comité Central Confederal y acordó llamar a una huelga general para el 18 de octubre, exigían la libertad de Perón, preso en Martín Garcia. Pero la CGT no era la entidad representativa que fue años después, y los sindicatos aceleraron la movilización para el día 17.
Ante tamaña movilización popular, el régimen cedió; Perón liberado, habló esa misma noche desde la Casa de Gobierno , en principio para calmar los ánimos, tenía la intención de luego de ser liberado, casarse con Evita y abandonar Buenos Aires, pero el compromiso del pueblo para con el hizo que rápidamente cambiara de idea, formó el partido Justicialista, lanzo su doctrina política y se encaminó a la presidencia de la Nación, donde su característica más importante fue la planificación de la acción en todas la áreas del estado expresada en sus planes quinquenales; desde el proyecto de la generación del 80, el país no tenía ni planificación, ni políticas de estado, más allá de algunas buenas y destacadas iniciativas, tampoco la volvería a tener después de Perón. Con sus características propias, con las adhesiones y críticas que se puedan hacer sobre estos dos momentos del país, la coincidencia entre ellos es que la Nación tenía un rumbo claro con objetivos y metas precisos. Más que recordar y homenajear que es algo muy justo y además necesario, sería muy interesante la reflexión de la clase dirigente en general sobre las formas con que hoy pretenden y pretenderán en el futuro conducir los destinos de la Nación y su vínculo con las necesidades del Pueblo.
12 de octubre de 1973 – Ultima victoria electoral de Perón y el peronismo
Pedido por el pueblo y desafiado por la dictadura de Lanusse, Perón regreso al país a fines de 1972, pronto habría elecciones, consiguiendo que se levante la proscripción del peronismo a costa de mantener la propia para ser candidato y a la par que saldaba diferencias con sus adversarios cerró las últimas instrucciones a sus partidarios. Con el slogan el 11 vote la 11, el 11 de marzo de 1973 el peronismo volvía al poder con Hector Campora de Presidente, el país convulsionado por la violencia de la dictadura pero mucho más por la de las organizaciones armadas, pero con la esperanza puesta en Perón, el líder se había mantenido casi prescindente en el armado de las listas, tarea que le confió a Campora y otros hombres que creía de su confianza, y con el aval de los afiliados al partido, elecciones internas mediante, en las mismas solo pidió el reparto proporcional de los cargos legislativos entre los dirigentes políticos, sindicales y juveniles, por la candidatura de Sylvestre Begnis en Santa Fe y la exclusión de Juárez del peronismo en Santiago del Estero. Por lo demás confiaba en el entendimiento de su palabra a través de 18 años. Él se reservaba para si un rol más de planificador e integrador con Latinoamérica. Ganó Campora pero los lineamientos y consejos de Perón en algunos caso fueron desoídos, el primer desencanto lo tuvo el mismo día de la asunción del nuevo presidente con la liberación de todos los presos, días después su regreso definitivo se convirtió en una masacre promovida por los sectores más antagónicos del movimiento, pero de los cuales se sospecha con ciertos fundamentos tenían el mismo objetivo, matar a Perón, con la elección ganada la presencia del líder ya era un estorbo. La relación Campora se fue deteriorando rápidamente y de última ya el líder no lo recibía en su residencia ni le hablaba. Campora renunció y aunque no era su intención al regresar, Perón asumió la responsabilidad de ser candidato, entendía que si no lo hacia la situación podía empeorar y confiaba en sus últimas fuerzas para cambiar el rumbo del país. No le fue fácil la tarea pues su salud empeoraba, sospechaba de sus colaboradores y cada día desconfiaba más. Un nuevo desencanto le dio el Congreso del Partido Justicialista al proclamar la formula Perón – Perón, pero más duro seria el asesinato por parte del terrorismo de Montoneros a su amigo Jose Rucci, así y todo sería el pueblo quien le daría la alegría de consagrarlo presidente por tercera vez en su vida, casi el 62 % lo votó, Campora había logrado casi el 50 %. Esto no es más que una muestra de las esperanzas que el pueblo tenía puestas en él. Con sus hombres de más confianza armaría el gabinete y seria Josè Gelbard su ministro de economía quien llevaría adelante la gestión del país, mientras él se enfrascaba en buscar contener las luchas internas y preparar el plan trienal con el que pensaba incluir a todos los sectores, y comenzar una nueva etapa de desarrollo para la Nación. Su salud se lo impediría y el 1º de mayo de 1974 sabiendo que la muerte estaba cerca se despide de su pueblo, en un discurso que todos recuerdan por haber expulsado a los Montoneros de la Plaza, pero que tienes dos aspectos mucho más importantes, el anuncio de desarrollos tecnológicos venideros:
“En los centros de más alta tecnología se anuncia, entre otras maravillas, que pronto la ropa se cortará con rayos láser y que las amas de casas harán sus compras desde sus hogares por televisión y las pagarán mediante sistemas electrónicos.” Esta frase parece hoy una obviedad. Pero recién 20 años después (en 1995), tuvimos Internet en la Argentina.
Y el más importante para dentro del movimiento, proclamando como su único heredero al pueblo, lisa y llanamente esto significa que Perón no confiaba en quienes lo rodeaban y seguramente intuía la debacle posterior del Partido Justicialista, no solamente la de después de su muerte si no la que vivimos y más recordamos desde el retorno de la democracia hasta nuestros días con el vaciamiento ideológico y el abandono de las banderas y postulados justicialistas y la destrucción de su obra. Por ello la del 12 de octubre de 1973 no solo es la última victoria electoral de Perón, es también la del genuino peronismo.
Elìas Almada
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